El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, apeló este miércoles de forma directa a su homólogo chino, Xi Jinping, para que utilice su influencia sobre Rusia y contribuya a poner fin a la guerra. «Nos gustaría que quisiera la paz tanto como la queremos nosotros en Ucrania», afirmó en su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.
Zelenski situó a Pekín como una pieza clave para forzar el fin de la invasión. Recordó que China es miembro permanente del Consejo de Seguridad y lamentó no haber podido reunirse con Xi durante estos días, ya que el líder chino se encuentra en Washington para una visita de Estado y no pasará por la sede de la ONU.
«Necesitamos diplomacia y necesitamos fuerza», resumió el presidente ucraniano al plantear lo que, a su juicio, hace falta para obligar a Vladímir Putin a aceptar las ofertas de Kiev para detener las armas, que el mandatario ruso ha rechazado hasta ahora. Zelenski aseguró que aspira a que la guerra termine antes de este invierno, un objetivo que ya abordó la víspera en su reunión con el presidente estadounidense, Donald Trump.
El líder ucraniano pidió además a todos los países miembros de la ONU que hagan lo posible por dejar a Rusia sin recursos para financiar el conflicto. En esa línea, reprochó sin nombrarla a la Unión Europea que haya cancelado, a petición de Francia y Eslovaquia, las sanciones a dos oligarcas rusos que tienen sus bienes congelados en Europa por su complicidad con la invasión.
Zelenski advirtió de que la guerra rusa tiene consecuencias más allá de Ucrania. Puso como ejemplo las mejoras que Corea del Norte ha logrado en sus misiles balísticos y sus drones a cambio de enviar soldados a combatir junto al Ejército ruso, y reveló que Ucrania ha trasladado a Corea del Sur a dos prisioneros de guerra norcoreanos capturados en el frente.
El discurso obtuvo una réplica inmediata de la delegación china. El embajador adjunto Geng Shuang rechazó las acusaciones de ayudar militarmente a Rusia y defendió que Pekín ha mantenido «una posición objetiva e imparcial» desde el inicio de la crisis, con llamamientos al cese de las hostilidades y a una solución política, en la línea del papel de mediador que China reivindica y que Kiev considera solo aparente.
Trump, que se reunió el martes con el presidente ucraniano, calificó el encuentro de «positivo» y sostuvo que Putin está dispuesto a negociar, mientras señalaba a China e India como los principales financiadores de la guerra rusa a través de la compra de hidrocarburos. La cuestión del suministro de interceptores para los sistemas antiaéreos Patriot, una de las necesidades centrales de Kiev frente a los ataques con misiles y drones, volvió a quedar sobre la mesa en esa reunión.






