viernes, 9 octubre,2026

EE.UU. imputa a Maduro un “sistema de tortura” para aplastar a la oposición venezolana

El nuevo escrito de la Fiscalía de Nueva York acusa al depuesto líder y a su esposa, Cilia Flores, de conspiración para torturar; ambos, detenidos desde enero y a la espera de juicio, se declaran inocentes

Un entramado diseñado para reprimir mediante la tortura, la detención arbitraria y la violencia es lo que atribuye a Nicolás Maduro la nueva acusación que la Fiscalía federal de Nueva York incorporó este jueves a su expediente. El gran jurado sostiene que el expresidente venezolano autorizó personalmente el uso de esos métodos contra individuos concretos y supervisó su aplicación para perpetuarse en el poder.

Descargas eléctricas, palizas, asfixia y amenazas a los familiares de los detenidos figuran entre las prácticas que recoge el escrito. La Fiscalía calcula en miles los venezolanos acosados, encarcelados, agredidos, torturados o asesinados por agentes que obedecían al Gobierno, y enmarca esos abusos en más de dos décadas de corrupción y violaciones de derechos humanos atribuidas al matrimonio.

Tres episodios ocurridos entre 2022 y enero de 2026 sirven de base a la imputación, con opositores, militares y tres ciudadanos estadounidenses entre las víctimas. En uno de ellos, el afectado al que el documento llama “víctima 7” habría sido torturado después de que se le acusara sin fundamento de tramar el asesinato de Maduro. Los ataques a estadounidenses, según la acusación, se recrudecieron conforme se tensaban las relaciones entre Washington y Caracas.

La imputación salpica también a Cilia Flores, esposa de Maduro, a quien se extiende ahora el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo que hasta este jueves pesaba solo sobre él. A ese delito y al de tortura se suman los que ya afrontaba la pareja por conspirar para introducir cocaína en Estados Unidos y por tenencia de armas.

Desde enero, cuando fuerzas estadounidenses los capturaron en Caracas y los llevaron a Nueva York, Maduro y Flores permanecen encarcelados. El fiscal general, Todd Blanche, vinculó los cargos a la investigación sobre los delitos presuntamente cometidos contra ciudadanos de ambos países.

La pareja rechaza las acusaciones. Se declararon no culpables en la causa por narcotráfico y han negado cualquier delito, de modo que los nuevos cargos tendrán que ventilarse en el juicio. El tribunal, mientras tanto, debe pronunciarse sobre la petición de arresto domiciliario que la defensa de Flores ha presentado alegando motivos de salud.

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LECTOR AL HABLA