El comité de empresa del Hospital Universitario de Canarias (HUC) ha vinculado el fallecimiento de 106 personas más en el servicio de urgencias durante 2025 a la “mala gestión” del centro. La cifra procede de datos oficiales del Servicio Canario de la Salud, obtenidos a través de una solicitud de transparencia, según los cuales en ese servicio murieron 660 personas el año pasado, una media de casi dos al día, frente a las 554 de 2024, lo que supone un incremento del 19% y la mayor mortalidad en cinco años.

El repunte contrasta con una actividad asistencial prácticamente estable. Las urgencias del hospital tinerfeño prestaron 77.906 asistencias en 2025, apenas 451 más que el año anterior, de modo que el aumento de los fallecimientos no se explica por una mayor afluencia de pacientes. El presidente del comité, Pablo Febles, reclamó la activación de la comisión de mortalidad para auditar qué está ocurriendo y determinar las causas reales de esas cifras.

El comité de empresa sitúa el origen del problema en una decisión organizativa. Según los representantes de los trabajadores, un cambio en la plantilla del servicio provocó la pérdida de “una plantilla de médicos especialistas en urgencias muy valiosa y muy experimentada”, una medida que califican de “gran fracaso”. A ello suman las denuncias, repetidas durante meses, sobre el colapso asistencial, la atención de pacientes en los pasillos, la falta de personal y la sobrecarga de las plantillas.

A las críticas sobre la gestión se añade un cuestionamiento de la estructura directiva. El comité señala que ni la jefa de Urgencias ni los cinco jefes de área cuentan con la especialidad médica que exige la normativa de 2012 para los puestos directivos asistenciales, un extremo que incorpora a su denuncia junto a lo que describe como una gestión “marcada por la opacidad” y por el “silencio y la negación” de la dirección ante los avisos de los profesionales.

Las conclusiones y las valoraciones corresponden al comité de empresa, no a un dictamen independiente. Los datos de mortalidad son oficiales, pero la relación causa-efecto con la gestión es la interpretación que hacen los representantes sindicales, que precisamente reclaman una auditoría para esclarecer los motivos del incremento. La dirección del HUC, que no ha dado por ahora una respuesta detallada a estas acusaciones, deberá pronunciarse sobre unos datos que también han motivado el interés de la Diputación del Común, que ya había calificado la situación del servicio de “inaceptable”.

El comité ha llevado su protesta un paso más allá. En una rueda de prensa esta semana, exigió la asunción de responsabilidades políticas y de gestión y reclamó el cese de los máximos responsables implicados en las decisiones cuestionadas, entre ellos el director del Servicio Canario de Salud, Adasat Goya; el gerente del hospital, Rafael Martín; y el director médico, José Antonio García Dopico. Además, anunció que llevará el asunto ante la Fiscalía, al considerar que el repunte de la mortalidad es “un síntoma más del deterioro” al que, a su juicio, se está abocando al centro.