El Cabildo de El Hierro declaró este viernes la emergencia social ante la llegada de más de 8.000 personas en las últimas cinco semanas, una cifra que ha desbordado la capacidad de la isla más pequeña y menos poblada de Canarias. Su presidente, Alpidio Armas, formalizó la medida por decreto y reclamó la colaboración de las administraciones superiores ante una situación que, advierte, “se ha ido agravando en los últimos días”.

El ritmo de las llegadas da la dimensión del problema. Solo en los últimos cinco días arribaron a la isla más de 3.000 personas a bordo de una treintena de cayucos, y el Gobierno canario calcula que entre el 1 y el 6 de noviembre llegaron al archipiélago 49 embarcaciones con 4.587 migrantes, de las que 35 recalaron en El Hierro. La corporación insular alerta de “un nivel de tensión considerable”, con dificultades de coordinación y el temor a que la presión siga creciendo en las próximas semanas.

La emergencia no se queda en los dispositivos de acogida. El decreto pone el foco también en La Restinga, el pequeño puerto por el que entran los cayucos, y en la necesidad de compatibilizar la atención humanitaria con la vida de sus vecinos. Armas reclamó atender a los comerciantes, las empresas, los pescadores y las firmas de buceo de la zona, cuya actividad se ve directamente afectada por la acumulación de embarcaciones y por la ocupación del muelle. “Nunca hemos estado en contra de la migración”, subrayó el presidente, que lamentó que, tras lograr despejar el puerto hace un año, “con este repunte hemos vuelto al mismo punto”.

La sanidad es uno de los frentes más tensionados. El Hospital Insular Nuestra Señora de los Reyes, que apenas dispone de 31 camas, ha tenido que ampliar el servicio de urgencias habilitando el salón de actos para atender a los pacientes, en un centro que arrastra falta de personal. El propio director médico, Luis González, ya había reclamado días atrás refuerzos de Policía Nacional y Guardia Civil para agilizar los traslados de los migrantes una vez atendidos, al denunciar que el goteo constante de llegadas mantiene saturado el servicio.

El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, remitió una carta al comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, para pedir una intervención “urgente” de la Unión Europea ante el repunte de la ruta atlántica. Clavijo, que participaba en Guadalupe en la Conferencia de Presidentes de las nueve regiones ultraperiféricas, reclamó que Europa se implique “antes de que la presión desborde aún más los recursos de las islas”.

La carta plantea cinco actuaciones prioritarias a la Comisión. Entre ellas, una evaluación inmediata de la situación y de las necesidades extraordinarias de Canarias, el examen urgente de los mecanismos de solidaridad y financiación del Pacto Europeo sobre Migración y Asilo, el refuerzo de la cooperación con Marruecos, Mauritania, Senegal y Gambia y la movilización de las agencias europeas competentes. El presidente pidió además una reunión “urgente” con la Comisión y el Gobierno de España, al recordar que Canarias es frontera exterior de la UE y que su situación no puede tratarse como un asunto exclusivamente regional o estatal.