A pesar de las advertencias, en varios idiomas, a pesar de las señales de prohibición, la gente se sigue bañando en la cerrada –por contaminación—Playa Jardín, en el Puerto de la Cruz.

La que publicamos es una fotografía tomada ayer domingo, en la que puede verse la playa con mucha gente tomando el sol en ella. Posteriormente, esa gente se lanza al mar y corre grave riesgo de ingerir o sencillamente entrar en contacto con un agua altamente contaminada por vertidos fecales, procedentes del emisario submarino que se está reparando, pero que sigue recibiendo contaminantes, parte de ellos de procedencia desconocida, ya que algunos acoples se han realizado ilegalmente.

La Asociación Canaria de Consultores Medioambientales, una organización integrada por expertos, sin ánimo de lucro, ha lanzado la voz de alarma y se ha interesado por la situación de la playa ante el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz. Hasta el momento  no ha recibido respuesta alguna a sus preguntas.

La fotografía dice bien a las claras que la gente –turistas, sobre todo— no respeta las normas impuestas por el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz sobre el acceso a la playa. Pueden verse en la foto bastantes personas, algunas de ellas metidas en el mar, con los riesgos que ello comporta.

Es precisa una vigilancia mayor sobre la playa, para que no se repitan escenas como esta, por un problema de salud pública, ya que la ingesta o el contacto con agua contaminada puede provocar enfermedades diversas, algunas de ellas muy graves.

El Burgado.com publicó hace unos días la noticia de que las normas de acceso a la playa están siendo vulneradas constantemente por la gente, que aparta las vallas de seguridad y vulnera los precintos policiales y se mete en la playa, desoyendo las advertencias, en varios idiomas, de los carteles colocados en zonas estratégicas de Playa Jardín.

Los comerciantes de la zona se lamentan de la lentitud de las obras, pero éstas conllevan la ampliación de la estación depuradora, lo que llevará al menos dos años. Las obras de reparación y ampliación del emisario son también extremadamente costosas para el Cabildo de Tenerife y los ayuntamientos implicados. La estación recibe aguas fecales de tres municipios del Valle, todo lo cual va a parar a Playa Jardín, la única playa con la que realmente cuenta el municipio del Puerto de la Cruz.