El secretario general del PSOE de Canarias y ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, presidió este sábado en el Teatro Cuyás de Las Palmas la presentación de las candidaturas socialistas al Congreso y al Senado para el 29-N, un acto en el que buena parte de su intervención se centró en advertir de los supuestos riesgos de un Gobierno de PP y Vox más que en detallar propuestas propias. Le acompañó, entre otros, la alcaldesa de la capital grancanaria, Carolina Darias.
El eje del discurso fue la advertencia de que el archipiélago “perderá derechos y recursos” si la derecha y la ultraderecha alcanzan el Gobierno de España. Se trata, sin embargo, de una hipótesis electoral y no de un hecho verificable: Torres proyecta las consecuencias de un Ejecutivo que aún no existe y cuyas políticas concretas sobre Canarias no están definidas, en un mensaje característico de la confrontación de bloques propia de la precampaña.
Algunas de sus expresiones se movieron en el terreno de la descalificación. El dirigente afirmó que “Vox mata a Canarias” y sostuvo que el PP está dispuesto a “abrazarse” a partidos que son “reminiscencias de la dictadura y el fascismo”. Son frases de fuerte carga emocional, sin concreción sobre qué medidas respaldarían esa afirmación, y se enmarcan en un acto de partido ante sus propios candidatos y simpatizantes, no en un contexto de contraste de ideas.
El reproche sobre la gestión migratoria encierra además una paradoja. Torres advirtió de que un Gobierno de PP y Vox “daría la espalda” a Canarias en el fenómeno migratorio, pero lo hizo como ministro del Ejecutivo central al que el propio Gobierno autonómico, presidido por Fernando Clavijo, reprocha estos días su “silencio” y su “desidia” ante el repunte de llegadas a El Hierro y Lanzarote. El socialista responde así desde la misma administración cuya actuación está siendo cuestionada.
El acto sirvió también para defender la posición del partido en un asunto que afecta al voto. Torres reclamó acelerar la resolución de la llamada ley de nietos, que afecta al derecho de sufragio de 163.020 personas inscritas en el censo exterior, y advirtió del riesgo de crear españoles “de primera y de segunda clase”. La suspensión de esas inscripciones, no obstante, la mantiene el Tribunal Supremo tras rechazar el recurso de la Abogacía del Estado, una decisión judicial que el PSOE discute pero que corresponde a un órgano ajeno al debate partidista.
Las candidaturas presentadas quedaron encabezadas por José Antonio Valbuena al Congreso por Santa Cruz de Tenerife y por Dolores Corujo por Las Palmas, seguida de Luc André Diouf, Vanesa Cabrera, Pedro Sosa, Ada Santana y Alberto Guevara. Frente al diagnóstico de Torres, tanto el PP como Vox rechazan habitualmente este tipo de mensajes y los atribuyen a una estrategia de “miedo” del PSOE, al tiempo que reivindican sus propias propuestas para el archipiélago, lo que sitúa buena parte de lo expuesto este sábado en el plano de la pugna electoral y no en el de los hechos consumados.




