Quien quiera concurrir a las elecciones no puede seguir ocupando según qué puestos en la Administración. Esa incompatibilidad legal obligó al Consejo de Gobierno de Canarias a reunirse en sesión extraordinaria para cesar, a petición propia, a cuatro altos cargos del Ejecutivo que figurarán en las candidaturas del 29 de noviembre o dejan su responsabilidad por otros motivos.

El nombre con más peso es el de Gustavo González, hasta ahora viceconsejero de Economía e Internacionalización, que llevaba en el cargo desde julio de 2023. Su marcha no es un relevo cualquiera: encabezará la lista del PP al Congreso por la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Para cubrir su vacante, el Gobierno echó mano de un perfil conocido, Jimena Delgado-Taramona, que hasta el 6 de octubre fue diputada en el Congreso y, hasta este mismo jueves, portavoz del grupo popular en el Ayuntamiento de Las Palmas. Antes había presidido la Zona Especial Canaria y dirigido la promoción económica tanto del Cabildo grancanario como del propio Ejecutivo autonómico.

Los otros tres relevos se reparten entre distintas áreas. En Empleo sale María Teresa Ortega al frente del Servicio Canario de Empleo, cuyas funciones asumirá de forma provisional la viceconsejera Isabel León mientras no haya nuevo titular. En Transportes y Movilidad deja el cargo María Fernández, sin sustituto designado por ahora. Y en Emergencias, Fernando Figuereo cede la dirección general a Laura Lima, nombrada en la misma reunión.

El resultado es una primera recomposición de la estructura del Gobierno de Fernando Clavijo a cuenta del calendario electoral, con cargos que dan el salto a Madrid y relevos exprés para que las consejerías afectadas no queden descabezadas en el tramo final de la legislatura.