El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, anunció este jueves que cortaba todos los contactos con la alta representante de la Unión Europea para Política Exterior y Seguridad Común, Kaja Kallas, por supuestamente haberla comparado con la Sudáfrica del apartheid.
El detonante fue la publicación de unas informaciones que sitúan a Kallas haciendo esa comparación en mayo pasado. Según el medio europeo Euractiv, la responsable de la diplomacia comunitaria realizó esos comentarios durante una reunión a puerta cerrada con altos funcionarios del Gobierno mexicano en el marco de una visita oficial a ese país.
Sa’ar señaló que Kallas lleva tiempo actuando de forma obsesiva y con flagrante injusticia hacia Israel, antes de subrayar que la propia interesada no se había pronunciado sobre lo ocurrido. En su mensaje en X, el ministro israelí calificó los supuestos comentarios de «libelo de sangre» y condicionó el restablecimiento de los contactos a una retractación expresa por parte de Kallas.
La respuesta de la jefa de la diplomacia europea llegó pocas horas después, pero sin despejar la incógnita central. Kallas subrayó que la UE está comprometida con una relación constructiva con Israel y que el diálogo es la base de la diplomacia, especialmente cuando surgen diferencias, pero no abordó en ningún momento los supuestos comentarios sobre el apartheid.
Sa’ar no se dio por satisfecho. En una segunda intervención, le reprochó que incluso en su respuesta pública rehusara negar o condenar lo que se le había atribuido, y señaló que eso hablaba por sí solo. Su posición quedó resumida en pocas palabras: si hizo esas declaraciones, que las defienda; si no las hizo, que lo niegue. Mientras ese asunto no quede aclarado, su decisión no cambiará.
El choque no surge de la nada. Esta misma semana, Kallas anunció que la UE estudiaría opciones para restringir el comercio con los asentamientos israelíes en respuesta a las peticiones de varios estados miembros, y señaló que varios países europeos habían propuesto sanciones contra el ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, aunque sin que existiera consenso al respecto. Las relaciones entre Bruselas y Tel Aviv acumulan así una tensión creciente desde que estalló el conflicto en Gaza en octubre de 2023.






