El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, criticó este viernes el “silencio” y la “desidia” del Gobierno de España ante el repunte de la migración irregular en la ruta atlántica y la presión que soportan, de forma especial, las islas de El Hierro y Lanzarote.

Solo este jueves arribaron a El Hierro cuatro cayucos procedentes de Senegal, Gambia y Mauritania con medio centenar de personas, y el viernes se encontraban otras tres embarcaciones más en la misma isla. El goteo de llegadas de los últimos días ha tensionado los recursos del enclave, que cuenta con una población reducida.

Clavijo urgió al Estado a convocar una junta de seguridad, una petición que, según dijo, ya ha formulado en tres ocasiones sin respuesta. “No entendemos que, después de tres solicitudes de que se convocase la Junta de Seguridad, después de haber advertido de que esto iba a ocurrir, lo que obtengamos del Gobierno de España sea silencio”, afirmó. El presidente recordó que el Ejecutivo central “no está en funciones”, sino que conserva plenas competencias hasta las elecciones del 29 de noviembre.

El foco de la crítica lo puso en los servicios sanitarios. Clavijo reprochó al Estado no haber dotado los convenios necesarios para atender médicamente a quienes llegan a las costas, “en ocasiones con un estado de salud muy deteriorado”, una situación que, sostuvo, está sometiendo a una “muchísima presión” a la sanidad de El Hierro. El presidente dijo sentir “frustración y tristeza” porque el repunte se había anticipado hacía casi un año, y vinculó parte del problema a la falta de refuerzo de Salvamento Marítimo y a la entrada en vigor, el pasado 12 de junio, del nuevo pacto europeo de migración y asilo.

Los datos globales, sin embargo, reflejan un descenso en el cómputo anual. Entre el 1 de enero y el 15 de octubre llegaron a Canarias 8.970 personas en pateras y cayucos, un 33,5% menos que en el mismo periodo del año anterior, cuando se contabilizaron 13.491. Clavijo matizó que las cifras de septiembre y octubre sí se situaron “muy por encima” de las de 2024, el año en que se batieron los récords de llegadas, y que la presión actual se concentra sobre todo en El Hierro y Lanzarote.

El Gobierno central respondió a través del ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, que defendió la actuación del Estado. Torres atribuyó el repunte a cuestiones climáticas propias de esta época del año y reivindicó la reforma legal que permite el traslado de menores migrantes no acompañados a otras comunidades autónomas, una de las principales reclamaciones del archipiélago para aliviar la presión sobre su sistema de acogida.

Clavijo cerró sus declaraciones con una advertencia dirigida al Ejecutivo en plena precampaña. “No entiendo esta desidia, salvo que estén en campaña electoral, pero desde luego la campaña electoral no puede ser en detrimento de Canarias ni de los migrantes”, concluyó.