Los médicos y facultativos de Canarias comienzan este viernes 16 de octubre una huelga indefinida en el Servicio Canario de la Salud, después de que la última reunión con la Consejería de Sanidad concluyera sin acuerdo. Los paros los convocan el Sindicato Médico (CESM Canarias) y el Sindicato de Empleados Médicos de Canarias (SEMCA), los dos mayoritarios entre el colectivo, y abarcarán la totalidad de la jornada ordinaria, de lunes a viernes.
El comité de huelga se reunió el jueves en Tenerife con el director del Servicio Canario de la Salud, Adasat Goya, en un último intento de acercar posturas y evitar los paros. Las organizaciones convocantes consideraron insuficiente la respuesta ofrecida por Sanidad, por lo que mantuvieron la convocatoria. El calendario anunciado prevé las movilizaciones, por el momento, hasta el 26 de octubre.
El origen del conflicto está en el bloqueo de la negociación sobre las condiciones laborales del colectivo. Los sindicatos denuncian que la Consejería, que dirige Esther Monzón, no ha dado respuesta a los 18 objetivos de un plan estratégico que plantearon para mejorar sus condiciones y preservar la calidad del sistema público, tras casi año y medio de movilizaciones. Critican además que el Servicio Canario de Salud pretendiera imponer una nueva ordenación del trabajo sin negociarla ni dar tiempo suficiente para su estudio.
La convocatoria llega después de que UGT firmara la semana anterior un preacuerdo con Sanidad con el que daba por cerrado el conflicto por su parte. CESM y SEMCA rechazan ese pacto: la representante de SEMCA Cristina Escort llegó a afirmar que “UGT ha firmado de manera sucia y no representa a los médicos”. El preacuerdo contemplaba, entre otros puntos, guardias de 17 horas para los facultativos y de 12 horas en fines de semana y festivos.
Al paro están llamados 8.000 facultativos, incluidos los médicos residentes, un respaldo que los convocantes cifran en torno al 80% de la plantilla tras celebrar una cuarentena de asambleas, aunque ese porcentaje corresponde a su propia valoración y no al seguimiento real de una huelga que arranca ahora. Los sindicatos han advertido de que podrían adoptar otras medidas de presión, como la paralización de la actividad docente, científica y de formación, si Sanidad no atiende sus reivindicaciones.
La protesta es independiente del conflicto abierto a nivel nacional en torno al nuevo Estatuto Marco del personal sanitario, cuya huelga estatal, prevista para el 28 de octubre, fue aplazada tras el adelanto de las elecciones generales. La movilización canaria coincide, en cambio, con la precampaña del 29-N, lo que sitúa cualquier avance de la Consejería en pleno periodo electoral. La actividad asistencial de estos días quedará supeditada a los servicios mínimos fijados para el paro.




