El modelo meteorológico europeo ECMWF anticipa un final de octubre marcado por una mayor inestabilidad atmosférica en Canarias, con posibles lluvias durante la última semana del mes y una depresión aislada en niveles altos (DANA) que podría situarse entre el archipiélago y la Península Ibérica. Así lo recogió el portal especializado Meteored, que sitúa ese periodo más revuelto entre el 25 y el 31 de octubre.
La previsión, no obstante, no concreta un episodio de lluvias destacado ni garantiza que esa DANA llegue a afectar a las islas. Se trata de una tendencia a varios días vista, con el margen de error propio de los pronósticos a largo plazo, y referida al conjunto del archipiélago más que a Tenerife en particular.
La lectura de la AEMET para esas mismas fechas introduce matices. La agencia estatal prevé que, entre el 26 de octubre y el 1 de noviembre, se imponga un periodo más cálido de lo habitual en buena parte de España, si bien advierte de que persiste una elevada incertidumbre sobre la evolución de las lluvias. Las dos previsiones, por tanto, no coinciden plenamente sobre lo que ocurrirá al cierre del mes.
El contexto inmediato sí ha dejado precipitaciones en las islas. Durante el puente del Pilar, una DANA situada al sur favoreció lluvias y tormentas, con avisos amarillos en varias islas, aunque su núcleo nunca llegó a situarse sobre Canarias y acabó desplazándose hacia Argelia. Para los días siguientes, la AEMET ha mantenido lluvias débiles y ocasionales, sobre todo en el norte de las islas montañosas, entre ellas Tenerife.
El propio concepto de DANA invita a la cautela. Una depresión aislada en niveles altos no implica necesariamente lluvias torrenciales, ya que su efecto depende de dónde se ubique finalmente su núcleo y de otros factores atmosféricos. De ahí que, a falta de dos semanas, cualquier escenario para el final de octubre deba tomarse como una posibilidad sujeta a cambios y no como una certeza.




