El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha reclamado al Gobierno que estudie la posibilidad de decretar el confinamiento de Ceuta por motivos de salud pública, ante la detección de enfermedades infectocontagiosas y las condiciones de insalubridad que, según denuncia, se han generado tras la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma. En una entrevista con Europa Press, el líder popular aseguró que, tras reunirse con representantes de los colegios de Médicos y Enfermería de Ceuta, fue informado de la existencia de casos de tuberculosis, sarna, varicela y más de 450 de gastroenteritis, y planteó que el Ejecutivo evalúe muy bien esa posibilidad, aunque admitió no disponer de todos los datos desde la oposición.
La propuesta recibió una respuesta inmediata del Gobierno. La ministra de Sanidad, Mónica García, rechazó la idea al considerar que un confinamiento de los migrantes en Ceuta no solo no parece justificado, sino que podría ser contraproducente, y la calificó de desmesurada con los datos disponibles. En lugar de aislar a esas personas, la titular de Sanidad situó la prioridad en alojar a quienes permanecen en la calle y garantizarles condiciones básicas de higiene, agua potable y alimentación, medidas que, según explicó, reducirían buena parte de los factores de riesgo asociados a la aparición de brotes. García fue más allá y acusó a Feijóo de incitar a miedos y medidas que, en su opinión, no plantearía si la población afectada no fueran migrantes procedentes de África.
La presidenta de la Sociedad Española de Epidemiología, María João Forjaz, sostuvo que no se dan las circunstancias para confinar a la población migrante, principalmente porque el riesgo de propagación fuera de su entorno es muy bajo. Los expertos subrayan que la mera detección de casos de una enfermedad infecciosa no implica por sí misma un riesgo de propagación generalizada, ya que este depende de la forma de transmisión de cada dolencia y del tipo de contacto. En el caso de la sarna, se trata de una afección de incidencia habitual, y la propia ministra recordó que los casos detectados no guardan relación con la condición de migrante, sino con el hacinamiento y la falta de recursos.
La cuestión sanitaria no fue el único frente que abrió Feijóo. El líder del PP aprovechó la entrevista para expresar su rechazo a la acogida de menores migrantes, en vísperas de la Conferencia Sectorial de Infancia del próximo jueves, y defendió que la respuesta no puede pasar por trasladarlos a otras comunidades autónomas, sino por acordar con Marruecos el retorno y la repatriación de todos ellos mediante los procedimientos legales. Para los casos en que no sea posible identificar a las familias, planteó que los menores queden bajo la tutela de las autoridades marroquíes, una postura que, subrayó, coincide con la de la Unión Europea. Feijóo avisó, además, de que el PP no caerá en la tentación de permitir que el Gobierno convierta lo que considera una crisis de soberanía en una guerra contra las comunidades por el reparto de menores.
Feijóo cargó con dureza contra Pedro Sánchez, al que reprochó haber permanecido de vacaciones durante la crisis, y afirmó que él sería incapaz de estar de asueto en semejante situación. La petición de confinamiento llega, además, justo después de que Sanidad convocara para este lunes una reunión de urgencia con las comunidades para coordinar el envío de vacunas a la ciudad.




