El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) ha reivindicado la autoría de un ataque con explosivos submarinos contra el puente de Kerch, que conecta la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014, con el territorio continental ruso. La operación, ejecutada en la madrugada del 3 de junio de 2025, marcó el tercer ataque de Ucrania contra esta infraestructura clave desde el inicio de la invasión rusa en 2022.
El SBU detalló que la operación, planificada durante meses, involucró la colocación de 1,100 kilogramos de explosivos equivalentes a TNT en los pilares submarinos del puente, causando «daños severos» a las estructuras de soporte. La detonación ocurrió a las 4:44 a.m. sin víctimas civiles, según la agencia, que difundió un video mostrando la explosión bajo el agua. El jefe del SBU, el teniente general Vasyl Malyuk, supervisó personalmente la operación y calificó el puente como un «objetivo legítimo» por ser una arteria logística clave para las fuerzas rusas en Ucrania. «Crimea es Ucrania, y cualquier manifestación de ocupación recibirá una respuesta contundente», afirmó Malyuk.
El puente, inaugurado por el presidente ruso Vladimir Putin en 2018 tras un costo de 3,700 millones de dólares, es tanto un símbolo de la anexión rusa de Crimea como una ruta crítica para el suministro de tropas rusas en el sur de Ucrania. Aunque el alcance exacto de los daños no está claro, las autoridades rusas suspendieron el tráfico en el puente durante varias horas, reabriéndolo parcialmente por la tarde.
La acción se produce dos días después de la operación «Spider’s Web», un ataque masivo con drones ucranianos contra bases aéreas rusas, que dañó hasta el 34% de la flota de bombarderos estratégicos de Rusia, según Kiev. Este nuevo golpe al puente de Kerch intensifica la estrategia ucraniana de atacar activos rusos clave, en un contexto de crecientes tensiones mientras se desarrollan negociaciones de paz en Estambul. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, señaló que los ataques rusos simultáneos en ciudades como Sumy, que dejaron al menos tres muertos, demuestran la falta de interés de Moscú en un alto al fuego.
Las autoridades rusas no han emitido un comentario oficial, aunque la FSB afirmó haber detenido a un supuesto agente ucraniano en Crimea acusado de preparar otro ataque.







