El expresidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro, contactó en octubre de 2021 con un magistrado de este mismo tribunal para interesarse por una causa secreta en la que, presuntamente, podría haberse visto implicado el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Así lo ha revelado The Objective, que también señala que Navarro habría actuado a petición del propio Zapatero, inquieto por una posible investigación judicial sobre sus supuestos vínculos económicos con el régimen chavista.
Según esta información, Navarro trasladó al juez: “Estoy ahora mismo con Zapatero y está muy preocupado por lo que pueda estar investigándose”. La respuesta del magistrado fue clara: “La causa es secreta. Si tiene interés, que se persone, y cuando se levante el secreto podrá verlo”. Un testigo presencial habría confirmado esta conversación.
Las sospechas que habrían motivado la llamada se remontan al testimonio ante la Audiencia Nacional de Hugo Carvajal, alias El Pollo, exjefe de la Inteligencia venezolana. Carvajal declaró en septiembre de 2021 bajo secreto de sumario en el marco de una causa por presunta financiación ilegal de líderes políticos españoles vinculados al chavismo. Durante su intervención, afirmó que Zapatero habría recibido compensaciones económicas a través de acciones en empresas venezolanas, gestionadas mediante testaferros, como pago por su respaldo político al régimen de Nicolás Maduro.
Aunque Carvajal no aportó documentación que respaldara sus acusaciones, el juez instructor insistió en que lo hiciera. No obstante, el exmilitar condicionó la entrega de pruebas a un acuerdo de asilo político que el Gobierno de Pedro Sánchez no concedió. Finalmente, Carvajal fue extraditado a Estados Unidos, y las pruebas nunca llegaron a manos de la Justicia española. La causa fue archivada sin llegar a imputar a Zapatero.
La cercanía entre Navarro y el expresidente socialista no es nueva. Ambos mantenían una relación estrecha desde hace años. De hecho, Navarro tenía previsto acompañar al entonces ministro José Luis Ábalos en el vuelo inaugural de la ruta Madrid-Tiflis organizado por Air Europa, en el que también viajaba la esposa del presidente Sánchez.
A esa relación se suma otra revelación publicada por El Mundo, que difundió recientemente un supuesto mensaje en el que Navarro adelantaba a Ábalos la sentencia absolutoria del mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, antes de que esta fuera pública.
El testimonio de Carvajal generó además interés dentro de la investigación del conocido como caso Morodo, que analiza el supuesto enriquecimiento ilícito del exembajador español en Venezuela, Raúl Morodo, y su entorno. Hasta la fecha, la investigación ha documentado que Morodo y su hijo canalizaron cerca de 4,5 millones de euros mediante contratos ficticios con la petrolera estatal PDVSA. No obstante, no se ha acreditado judicialmente que ese dinero haya tenido como destino final al expresidente Zapatero.
La instrucción del caso Morodo terminó con penas mínimas tras un pacto con la Fiscalía: diez meses de cárcel para Morodo padre y dos años para su hijo Alejo. Paralelamente, uno de los principales testigos del caso, Juan Carlos Márquez —ejecutivo de una filial de PDVSA—, apareció muerto en extrañas circunstancias en 2019, apenas un día después de anunciar que estaba dispuesto a colaborar con la justicia. Su muerte fue archivada como suicidio por el juez Santiago Pedraz sin más diligencias.







