La Conselleria de Educación puso este lunes por primera vez sobre la mesa una propuesta económica concreta para los docentes valencianos: un aumento de 120 euros brutos mensuales que comenzaría a aplicarse en 2027. Sin embargo, los sindicatos han rechazado la oferta por considerarla insuficiente y muy alejada de sus reivindicaciones, aunque se muestran dispuestos a continuar negociando punto por punto.
La nueva propuesta supone un incremento de 45 euros brutos mensuales frente a los 75 euros planteados inicialmente por Educación y, además, recorta en dos años el calendario de aplicación progresiva de la medida. Desde la Conselleria destacan que esta nueva oferta supondría un incremento de 1.680 euros brutos anuales en el salario de los docentes.
En cualquier caso, la propuesta todavía se aleja de las pretensiones de todos los sindicatos sentados en la mesa de negociación: supone 180 euros menos al mes de lo reclamado por CSIF y es hasta 400 euros inferior a lo reclamado por formaciones más críticas, como STEPV, mayoritaria en la educación pública valenciana.
Según la Conselleria de Educación, esta subida salarial supondría que el 70 por ciento de los maestros y profesores fueran los cuarto mejor pagados de España, teniendo en cuenta que la Comunitat Valenciana cuenta con unos de los sexenios más altos del país. Los docentes de Primaria sin antigüedad serían los séptimos con mayor sueldo de España, mientras que los de Secundaria se situarían en novena posición.
El departamento que encabeza Carmen Ortí remarca que esta propuesta deja el sueldo bruto de un maestro de Primaria en 36.436 euros brutos anuales, cantidad que asciende hasta los 40.630 euros en los docentes de Secundaria. «Los maestros cobrarían un 42,2 por ciento más que el salario medio en la Comunitat y los profesores un 58,85 por ciento más», explican desde la Conselleria. Además, recuerdan que los trabajadores valencianos han contado este año con una subida salarial de unos 61 euros mensuales: «La propuesta que se hace a los sindicatos es del doble», defienden.
Los sindicatos, sin embargo, consideran que la Conselleria «mejora tímidamente» su propuesta, lo que indica, a su juicio, que «hay margen de mejora», aunque todavía están «muy lejos» de las demandas del profesorado. «La administración continúa llenando el documento de puntos que ya se están ejecutando y ninguna propuesta acompañada de presupuestos», de forma que «pierde credibilidad».
En cuanto al resto de propuestas, en materia de ratios la Conselleria de Educación se compromete a cifrar en un máximo de 22 el número de alumnos por aula. Sin embargo, los sindicatos critican que en el caso de las plantillas, la Conselleria «se empeña en mantener el decreto de plantillas impuesto, y tampoco habla de revertir los recortes en FP, Escuela Oficial de Idiomas o conservatorios».
Sobre las infraestructuras y el resto de propuestas, los sindicatos insisten en que sigue sin haber una consignación presupuestaria por parte del Gobierno autonómico: «Ni se especifican plazos ni se desarrollan los planes de infraestructuras». Mientras que sobre el uso de la lengua, «solo se añade el punto de la homologación; es decir, que no se lo toman en serio e insisten en minimizar el valenciano en nuestras aulas».
Los docentes instan al Consell a ser «valientes» y aumentar el presupuesto en educación, «con una subida salarial digna, la mejora de las infraestructuras de manera real y una bajada de ratios efectiva que mejore la calidad de la educación pública». «El profesorado, el alumnado y las familias se merecen un avance real y acabar con el conflicto generado», sostienen, para añadir que la administración «fuerza a los docentes a continuar en huelga y movilizados».
Así pues, los sindicatos rechazan el documento aunque se muestran abiertos a negociar punto por punto: «Está muy lejos de nuestras demandas». La huelga indefinida, que comenzó el pasado 11 de mayo, entra así en su segunda semana sin visos de resolución inmediata.







