El Cabildo de Tenerife y la Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias celebraron este martes una reunión informativa para explicar el desarrollo de las obras del tercer carril descendente de la TF-5, entre Guamasa y San Lázaro, y las medidas previstas para mantener la circulación. La actuación cuenta con un presupuesto superior a los 58 millones de euros y un plazo de ejecución de 35 meses, en torno a tres años, con inicio previsto a partir de noviembre.

El proyecto contempla la construcción de un carril adicional en sentido descendente, hacia Santa Cruz, entre el enlace de Guamasa y el del aeropuerto, un tramo que registra una fuerte congestión a diario. La nueva configuración incluye un enlace directo con el aeropuerto de Tenerife Norte, que permitirá separar los tráficos con origen y destino en el norte y el sur, en sustitución del actual acceso único.

La intensidad de circulación que soporta la vía explica la envergadura de la obra. La TF-5 registra más de 110.000 vehículos diarios en este punto, con puntas que pueden superar los 12.000 vehículos por hora, lo que la convierte en uno de los tramos más saturados de la isla y en el conocido como “embudo” de entrada a La Laguna.

La ejecución se desarrollará por fases. Según la planificación expuesta por las administraciones, las afecciones directas al tronco principal de la TF-5 se concentrarán en las últimas etapas de la obra, cuando se acometa la puesta en servicio del nuevo carril, mientras que los primeros trabajos se realizarán al margen de la calzada principal.

En cuanto a la gestión del tráfico, el Cabildo y el Gobierno prevén mantener el número de carriles disponibles tanto en la TF-5 como en las carreteras insulares adyacentes, la TF-152 y la TF-235, aunque en determinados tramos podrá reducirse la anchura de los carriles para compatibilizar la circulación con las obras. La planificación contempla trabajar de forma continuada para avanzar en la ejecución y reducir las molestias.

El encuentro sirvió además para coordinar la actuación con los ayuntamientos y los sectores vinculados al transporte afectados por los trabajos. Las obras fueron adjudicadas el pasado mes de mayo a la unión temporal de empresas formada por Ferrovial Construcción y Asyota Asfaltos y Obras, y la firma del acta de replanteo, paso previo al inicio de los trabajos, está prevista para la próxima semana.