Las llamadas comerciales dirigidas a captar nuevos clientes deberán realizarse a partir del sábado 17 de octubre desde números que comiencen por 400, de modo que quien las reciba pueda identificarlas de inmediato como publicitarias. Así lo anunció el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, al presentar la entrada en vigor de esta medida.
El 400 es un rango de numeración nacional de nueve dígitos creado específicamente para este tipo de comunicaciones. Serán números unidireccionales, es decir, el usuario solo podrá recibir llamadas desde ellos, pero no devolverlas ni emitirlas. A partir de la fecha de entrada en vigor, los operadores de telefonía bloquearán las llamadas comerciales que no se realicen desde esa numeración, por lo que no llegarán a su destinatario.
Quien reciba una llamada de captación desde un número que no empiece por 400 podrá denunciarlo ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones o ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). La obligación arranca el sábado, aunque López advirtió de que estos días previos ya pueden recibirse llamadas identificadas con el nuevo prefijo.
La medida forma parte de la Ley de Servicios de Atención a la Clientela y se enmarca en el conjunto de iniciativas del Gobierno para combatir el spam telefónico, las comunicaciones no deseadas y las estafas. El plazo de seis meses concedido por la resolución del ministerio, publicada en abril, buscaba dar tiempo a la CNMC, los operadores y las empresas para adaptar sus sistemas.
La obligación no alcanza a cualquier autónomo o pyme que telefonee a sus clientes, sino a las empresas incluidas en la normativa y a sus llamadas comerciales de captación. Disponer de un número 400 tampoco autoriza a llamar a cualquier usuario, ya que se mantienen las restricciones sobre contacto no consentido.
El nuevo prefijo se suma a otras medidas recientes contra el fraude en las telecomunicaciones. Desde mediados de septiembre, los operadores están obligados a bloquear los mensajes SMS procedentes de alias —marcas, nombres comerciales o denominaciones sociales— que no estén registrados en la base de datos oficial. El ministro agradeció la colaboración de Telefónica, Orange, Vodafone y Digi en la aplicación de estas iniciativas.




