El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat ha activado este viernes la ampliación de los protocolos de emergencia tras confirmarse la expansión de la peste porcina africana (PPA) fuera del perímetro de contención inicial. Los nuevos casos han sido detectados en dos ejemplares de jabalí localizados en una zona residencial de Molins de Rei y en las proximidades de El Papiol. Estos positivos se sitúan más allá del radio de seis kilómetros que delimitaba la zona cero establecida el pasado mes de noviembre, cuando se notificó el brote original en el área metropolitana de Barcelona.
La confirmación de estos contagios obliga a las autoridades sanitarias a redefinir el mapa de riesgo y a endurecer las restricciones en el Bajo Llobregat. La detección de los animales enfermos en estas nuevas ubicaciones confirma que la circulación del virus no ha podido ser frenada dentro del área de exclusión inicial, lo que aumenta la presión sobre las explotaciones porcinas de la provincia. El protocolo vigente implica ahora la prohibición de movimientos de ganado porcino en las nuevas zonas afectadas y la intensificación de las batidas selectivas para controlar la población de jabalíes, principales vectores de la enfermedad.
Los técnicos de sanidad animal trabajan en la delimitación del nuevo radio de seguridad, que se extenderá de forma inmediata para tratar de evitar que el virus alcance comarcas con una alta densidad de granjas industriales. La peste porcina africana no supone un riesgo para la salud humana ni para el consumo de carne, pero su elevada letalidad entre los cerdos y la ausencia de vacuna representan una amenaza crítica para las exportaciones y la economía del sector cárnico catalán. La Generalitat ha hecho un llamamiento a la calma, pero también a la máxima responsabilidad de los cazadores y ciudadanos que transitan por zonas boscosas para evitar el traslado accidental del virus.
El operativo de vigilancia se ha reforzado en todo el arco metropolitano con brigadas de seguimiento y toma de muestras de cadáveres de fauna silvestre. El objetivo prioritario es evitar el salto del virus a la zona del Vallés y otras áreas de gran importancia productiva. Este nuevo escenario de expansión geográfica del brote será analizado en las próximas horas por la mesa de seguimiento, donde se decidirá si es necesario elevar el nivel de alerta y solicitar recursos adicionales al Ministerio de Agricultura para frenar el avance de la epidemia en la fauna salvaje.







