El Pleno del Congreso de los Diputados ha derogado este martes el real decreto-ley ómnibus que contenía, entre otras medidas de calado, la revalorización de las pensiones para 2026. En una votación marcada por el reproche constante a la técnica legislativa del Ejecutivo, el bloque formado por el PP, Vox, Junts y UPN ha sumado sus votos para tumbar un texto que la oposición ha tildado unánimemente de chantaje. El rechazo de la Cámara Baja deja en el aire la subida del 2,7 por ciento prevista para más de diez millones de pensionistas, al haber decaído el decreto que le daba cobertura legal.
La sesión ha evidenciado el agotamiento de los grupos parlamentarios ante el uso de los decretos ómnibus, una fórmula que obliga a votar en bloque medidas tan dispares como la revalorización de las prestaciones, la prohibición de los desahucios o la congelación de cuotas para autónomos. Aunque existe un consenso generalizado sobre la necesidad de actualizar las pensiones conforme al IPC, los partidos de la oposición se han negado a aceptar el popurrí de iniciativas sociales y económicas que el Gobierno de Pedro Sánchez incluyó en el mismo paquete. Para el Partido Popular y Junts, esta estrategia de mezclar temas intencionadamente busca utilizar a los jubilados como rehenes para sacar adelante medidas que no cuentan con apoyo parlamentario suficiente.
La derrota parlamentaria supone un serio revés para el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, que ahora deberá decidir si presenta un nuevo decreto de urgencia limitado exclusivamente a las pensiones o si intenta negociar un nuevo texto bajo una estructura diferente. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha lamentado el resultado de la votación, advirtiendo de que esta pinza de la oposición tendrá consecuencias directas en el bolsillo de los ciudadanos más vulnerables. Sin embargo, desde la bancada popular se ha insistido en que su apoyo está garantizado siempre que el Gobierno traiga a la cámara un decreto limpio y centrado exclusivamente en la mejora de las prestaciones.
El ambiente en el Hemiciclo ha alcanzado su punto álgido durante el anuncio del resultado, provocando incluso protestas desde las tribunas de invitados que han obligado a la presidencia a intervenir. Con esta derogación, el Ejecutivo se enfrenta a un inicio de año legislativo muy accidentado, donde la debilidad de sus apoyos habituales y la firmeza de Junts y el PP amenazan con bloquear cualquier iniciativa que no sea previamente consensuada de forma individual. El Gobierno cuenta con un escaso margen de maniobra para evitar que la revalorización de las pensiones se convierta en el primer gran fracaso político de este 2026.







