Israel confirmó este sábado que el activista hispanopalestino Saif Abu Keshek y el brasileño Thiago Ávila se encuentran ya en el país para ser interrogados tras haber sido detenidos el pasado miércoles cuando navegaban con la flotilla Global Sumud rumbo a Gaza. El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí anunció que ambos serán trasladados para ser interrogados por las autoridades y recibirán visita consular.
Los dos activistas formaban parte de la expedición humanitaria interceptada por fuerzas israelíes en aguas internacionales frente a la costa de Creta, a más de 1.000 kilómetros de la Franja de Gaza. Mientras el resto de los 175 detenidos fueron liberados el viernes y trasladados a la isla griega, Abu Keshek y Ávila fueron separados del grupo y conducidos a Israel.
El Gobierno español denunció la detención como ilegal. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, declaró que se trata de una detención ilegal en aguas internacionales, fuera de toda jurisdicción de las autoridades israelíes, y exigió la liberación inmediata de Abu Keshek para que pueda regresar a España. Albares añadió que este episodio tensará aún más las relaciones entre ambos países, ya deterioradas desde el inicio de la guerra de Gaza.
Israel acusa a los dos activistas de mantener vínculos con la Conferencia Popular para los Palestinos en el Extranjero, una organización que Estados Unidos sancionó en enero al considerarla una tapadera del grupo islamista Hamás. El Ministerio de Exteriores israelí califica a Abu Keshek como un destacado miembro de esta asociación y señala a Ávila como colaborador sospechoso de actividades ilegales.
El Departamento del Tesoro estadounidense afirmó que esta organización estaba detrás de otra flotilla que en otoño de 2025 intentó romper el bloqueo naval impuesto por Israel a Gaza. En aquella expedición participaron, además de Ávila, personalidades como la activista sueca Greta Thunberg y la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau.
Albares rechazó las acusaciones israelíes y aseguró que la información que ha solicitado indica que no se puede establecer ningún vínculo entre Saif Abu Keshek y Hamás. El ministro español insistió en que un Estado no debe comportarse de esta manera.
La flotilla Global Sumud publicó vídeos de varios activistas heridos, con señales de golpes en los ojos o en la nariz. Intentamos impedirles que se llevaran a Thiago y a Saif, fue entonces que nos golpearon, explicó uno de ellos.
Ambos activistas han iniciado una huelga de hambre, aunque continúan bebiendo agua, según informó la flotilla. La Global Sumud Flotilla exigió la liberación de lo que denomina secuestrados ilegales y pidió a los gobiernos internacionales que presionen a Israel.
España y Brasil emitieron el jueves, junto a otros países, un comunicado conjunto en el que calificaron la interceptación de la flotilla y la detención de los activistas en aguas internacionales como violaciones flagrantes del derecho internacional y del derecho internacional humanitario.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, escribió en redes sociales que Israel vuelve a violar la legalidad internacional al asaltar una flotilla civil en aguas que no le pertenecen. Desde el inicio de la guerra de Gaza, las relaciones entre Madrid y Tel Aviv se han deteriorado notablemente debido a las críticas de Sánchez al bombardeo israelí del territorio palestino.
La Agencia France Presse verificó, a partir de datos proporcionados por los organizadores, que las embarcaciones fueron interceptadas en la zona económica exclusiva de Grecia. Los activistas que desembarcaron en Creta el viernes cantaban Palestina libre mientras eran trasladados en cuatro autobuses escoltados por la guardia costera griega hasta el puerto de Atherinolakkos.
Entre los liberados había 18 turcos, cinco argentinos, tres españoles y cuatro estadounidenses, quienes volaron el viernes por la noche a Estambul. El grupo Hamás denunció los presuntos actos de violencia durante la interceptación y alentó a los militantes a continuar con sus esfuerzos para romper el sitio y exponer los crímenes de la ocupación israelí.
La flotilla Global Sumud partió de distintos puertos de Italia, Francia y España con más de cincuenta embarcaciones y el objetivo declarado de llevar ayuda humanitaria a Gaza. Israel controla todos los puntos de entrada a la Franja y mantiene un bloqueo naval sobre el territorio desde 2007. Durante la guerra actual ha habido escasez de suministros críticos, con Israel cortando el acceso de ayuda en varias ocasiones.
Txarli de la Rubia, participante en una flotilla anterior y ahora enlace con los medios de comunicación, advirtió que si Abu Keshek llega a Israel, lo pueden ejecutar. El activista hizo referencia a una reciente reforma legal que permite a los tribunales israelíes aplicar la pena de muerte contra palestinos condenados por ataques que atenten contra la vida de israelíes.







