Irán lanzó este viernes un ataque con misiles balísticos contra Israel, impactando varios puntos en Tel Aviv y sus alrededores, en respuesta a una serie de bombardeos israelíes contra instalaciones nucleares y militares iraníes. El ataque, denominado por Irán como «Operación Castigo Severo», fue una represalia directa tras los ataques de Israel a los sitios nucleares de Natanz e Isfahan, que dejaron al menos cuatro comandantes militares de alto rango y varios científicos nucleares muertos, según medios iraníes y oficiales israelíes.
Las sirenas antiaéreas resonaron en Tel Aviv y Jerusalén alrededor de las 19:30 hora local, mientras explosiones iluminaban el cielo nocturno. Según el servicio de emergencias Magen David Adom, al menos 22 personas resultaron heridas en la región de Tel Aviv, con dos en estado grave y otras con heridas leves o crisis de ansiedad. Un edificio en el centro de la ciudad fue alcanzado, causando daños significativos, y los equipos de rescate trabajan en siete puntos de impacto en la zona.
El ejército israelí confirmó que Irán disparó «cientos de misiles balísticos», de los cuales muchos fueron interceptados por los sistemas de defensa Cúpula de Hierro y Arrow. Sin embargo, algunos misiles lograron evadir las defensas, causando destrozos en edificios y vehículos. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó el ataque iraní como un «error grave» y prometió que «continuará la ofensiva hasta neutralizar la amenaza iraní».
El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, advirtió que Israel sufriría un «castigo severo» tras los ataques a su programa nuclear, que incluyeron la muerte del jefe de la Guardia Revolucionaria, Hossein Salami. En un discurso televisado, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, prometió una «respuesta contundente» y afirmó que los ataques eran un acto de autodefensa.
La comunidad internacional expresó preocupación por la escalada. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que fuerzas estadounidenses ayudaron a interceptar misiles iraníes, pero insistió en que las negociaciones nucleares con Irán, programadas para el domingo en Omán, podrían continuar. Rusia, por su parte, se ofreció como mediadora, con el presidente Vladimir Putin instando a ambas partes a volver a la mesa de negociación.
El ataque iraní también provocó el cierre temporal del espacio aéreo en Israel, Jordania e Irak, y la cancelación del desfile del Orgullo en Tel Aviv. Mientras tanto, las bolsas globales cayeron, con el Dow perdiendo 868 puntos, y los precios del petróleo subieron ante temores de interrupciones en el suministro energético. La ONU convocó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad a petición de Irán, que calificó los ataques israelíes de «cobardes e ilícitos».
Esta escalada ofensiva desata el temor a un conflicto regional más amplio, con Israel prometiendo más ataques y analistas advirtiendo sobre el riesgo de una guerra total en Oriente Medio.







