El ex alto cargo de la Presidencia del Gobierno, Francisco Salazar, ha comparecido este jueves en la comisión de investigación del Senado sobre el caso Koldo. La sesión ha estado dominada por la reciente salida de Salazar de la política el pasado mes de julio, tras hacerse públicas acusaciones de presunto acoso sexual a compañeras de formación. A pesar de que el objetivo oficial de la comparecencia era abordar la supuesta trama de corrupción que afecta al entorno del Ejecutivo, el exasesor de la Moncloa no figura en los informes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil ni está siendo investigado judicialmente por estos hechos.
La comparecencia se ha producido a tan solo tres días de las elecciones autonómicas en Aragón, un factor que ha condicionado el tono de los interrogatorios. Durante la jornada, la oposición ha vinculado la dimisión de Salazar con su relación profesional con Pilar Alegría, actual ministra y candidata socialista a los comicios del domingo. Este enfoque ha desplazado el eje de la comisión desde los contratos de material sanitario hacia la gestión interna de las denuncias de acoso dentro del PSOE y el impacto político de su salida del núcleo de poder del Gobierno.
En su intervención, Salazar ha aprovechado el turno de palabra para rechazar tajantemente las acusaciones que motivaron su renuncia el pasado verano. El exjefe de gabinete ha negado cualquier comportamiento inadecuado hacia sus compañeras y ha defendido su trayectoria en el Ejecutivo. Asimismo, ha subrayado que no tiene ninguna vinculación con la red de contratos de mascarillas investigada, recordando que no ha sido citado a declarar como investigado ni como testigo por ningún tribunal en relación con el caso Koldo.
El desarrollo de la sesión ha evidenciado la fractura entre los grupos parlamentarios en la Cámara Alta. Mientras el grupo mayoritario ha insistido en pedir explicaciones sobre las sombras que rodearon su dimisión, los representantes del Gobierno han calificado la convocatoria de Salazar como un movimiento puramente electoralista para desgastar la imagen de la candidata en Aragón. Tras la declaración, el foco se mantiene en el desarrollo de la jornada electoral del domingo y en el recorrido que puedan tener las denuncias internas mencionadas durante la sesión.







