El Gobierno francés ha dado luz verde al traslado de las orcas Wikie y Keijo desde el zoológico clausurado Marineland hasta el Loro Parque de Tenerife, una decisión que ha desatado una fuerte polémica entre organizaciones animalistas y de defensa de los cetáceos. El ministro delegado de Transición Ecológica francés, Mathieu Lefèvre, ha justificado la medida como la única solución viable para evitar que los animales mueran en unas instalaciones deterioradas.
«Después del cierre del parque Marineland en enero de 2025, la situación de los cetáceos está congelada. Si no se hace nada, teniendo en cuenta el estado de las piscinas, están condenadas», ha publicado Lefèvre en su cuenta de Instagram. El cambio de postura del Ejecutivo francés es significativo: hasta ahora apostaba por enviar los ejemplares a un santuario en Canadá, pero reconoce que esta opción aún no está disponible.
Los animales llevan más de un año encerrados en un tanque después de que la ley de bienestar animal francesa aprobada en 2021 prohibiera los espectáculos con cetáceos, lo que provocó el cierre definitivo de Marineland a principios de 2025. Wikie tiene 24 años y su hijo Keijo 11. Marineland, propiedad del grupo español Parques Reunidos, trabaja para materializar el traslado antes de finales de junio y de la llegada del calor del verano.
Pascal Ferracci, responsable de Marineland, ha explicado que «los equipos de Loro Parque están trabajando actualmente para definir las últimas modalidades internas que permitan realizar esta transferencia» y que su materialización «es cuestión de semanas». Además del traslado de las orcas, el parque francés planea llevar temporalmente sus doce delfines a otros parques en Valencia y Málaga.
Sin embargo, Loro Parque ha condicionado su colaboración a que el Gobierno español garantice «la seguridad jurídica del proceso» y reconozca formalmente su idoneidad para acoger a estos dos animales. «A pesar de nuestro compromiso histórico con el bienestar animal, la institución no procederá al rescate y acogida de las orcas en sus instalaciones hasta que el Gobierno de España garantice la seguridad jurídica del proceso», ha manifestado el zoológico tinerfeño.
La autoridad científica española, el Convenio sobre el tráfico internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestres (CITES) en España, ya emitió un informe sobre el caso, aunque su contenido no ha sido hecho público.
Una decena de organizaciones ambientales han dirigido una carta a la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación y a la Autoridad Administrativa CITES de España expresando su «profunda preocupación» por el traslado. Los colectivos animalistas han pedido al Ministerio para la Transición Ecológica que mantenga su oposición al posible traslado y que no se concedan las autorizaciones necesarias para la importación y permanencia de ambos animales en territorio español.
En la carta, los colectivos sostienen que el traslado «no responde al interés ni al bienestar de los animales», sino a la continuidad de «un modelo de cautividad ampliamente cuestionado» por entidades científicas, veterinarias y de protección animal. La organización benéfica Born Free afirma que en Loro Parque las orcas cautivas «probablemente seguirían siendo explotadas para entretenimiento público y potencialmente para la cría».
Para los defensores de los cetáceos, los animales sufren «enormemente» en entornos artificiales, donde no pueden expresar comportamientos naturales, formar vínculos sociales ni nadar las grandes distancias que recorrerían en libertad. «Las alternativas profesionales como los santuarios serían la mejor solución. La actual crisis en Marineland pone de relieve la urgente necesidad de una solución a largo plazo centrada en el bienestar», argumentan.
El ministro francés ha reconocido que el santuario de Canadá no está disponible aún, que Grecia no ha dado autorización administrativa hasta la fecha y que en Italia no hay ningún lugar disponible para acoger a los doce delfines franceses que también estaban en Marineland. «Japón y Estados Unidos implica espectáculos o reproducción, y eso no es aceptable», añadió Lefèvre.
Sin embargo, Loro Parque promociona los espectáculos con orcas como uno de sus principales atractivos turísticos. El zoológico del magnate alemán Wolfgang Kiessling ha querido desde el principio sumar a Wikie y a Keijo a las cuatro orcas que ya permanecen en sus piscinas, lo que supondría concentrar seis ejemplares en sus instalaciones.
Loro Parque defiende su historial en el rescate de cetáceos y recuerda el caso de la orca Morgan, que apareció en un estado muy delicado de salud en la costa del Mar de Wadden (Países Bajos) y encontró un hogar en sus instalaciones tras petición expresa de las autoridades holandesas. «El propio ministro de Transición Ecológica de Francia ha reconocido en sus declaraciones que no existen santuarios marinos y que Loro Parque se presenta como la única opción viable para evitar un desenlace fatal», subraya el parque.
La decisión final depende ahora del Gobierno de España, que debe pronunciarse sobre la autorización del traslado en las próximas semanas.







