El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha cerrado este domingo en Arabia Saudí un paquete de acuerdos comerciales que garantizan la permanencia de la industria ferroviaria española en el proyecto Haramain High Speed Railway. La firma, realizada en Riad, asegura a las empresas españolas contratos por un valor superior a los 2.800 millones de euros, consolidando la presencia de España en la gestión de la línea de alta velocidad que une las ciudades santas de Medina y La Meca.
El acuerdo principal contempla la prórroga de Renfe como operadora del servicio durante cinco años adicionales a los inicialmente previstos, extendiendo su actividad hasta el año 2038. Esta continuidad garantiza la estabilidad de la explotación de la línea por parte de la operadora pública española, que lidera el consorcio encargado del mantenimiento y la gestión del corredor. También se ha confirmado la adquisición de 20 nuevos trenes de alta velocidad a la empresa Talgo, una operación que refuerza la carga de trabajo de la compañía y la presencia de su tecnología en la península arábiga.
El ministro se ha desplazado a Arabia Saudí apenas unas horas antes del inicio de la huelga de tres días convocada por los sindicatos de maquinistas y ferroviarios para los días 9, 10 y 11 de febrero. Esta coincidencia ha generado críticas desde diversos sectores, que señalan la ausencia del titular de Transportes en vísperas de un paro que prevé importantes afectaciones en la movilidad nacional tras los recientes incidentes en la red ferroviaria española.
Pese a la situación interna, el Ministerio de Transportes defiende la relevancia estratégica de esta visita para los intereses económicos del país. Los nuevos contratos no solo suponen una inyección financiera directa para las empresas implicadas, sino que mantienen a España como el socio tecnológico de referencia en uno de los proyectos ferroviarios más ambiciosos del mundo. Con la firma de estos acuerdos, el consorcio español se asegura el control operativo a largo plazo de una infraestructura que ya ha superado sus objetivos iniciales de demanda y eficiencia.







