La Organización Mundial de la Salud solicitó este martes por la noche al Gobierno de España que acoja en las Islas Canarias el crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus que ya ha causado tres muertes. El Ministerio de Sanidad aceptó la petición «en cumplimiento del Derecho Internacional y el espíritu humanitario», en una decisión que ha generado un enfrentamiento abierto con el Ejecutivo canario.
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha rechazado que el crucero con hantavirus haga escala en las islas y ha pedido una reunión urgente con el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ante una decisión que a su juicio no obedece a ningún criterio técnico ni hay información suficiente para mantener un mensaje de calma y garantizar la seguridad de la población canaria.
En declaraciones a Onda Cero, Clavijo cargó contra el Gobierno de España por su «deslealtad institucional» y poca profesionalidad por no haberle mantenido informado, al tiempo que también reprochó a la ministra de Sanidad, Mónica García, que no le hayan trasladado explicaciones sobre los criterios que ha seguido la Organización Mundial de la Salud.
La embarcación, que se encuentra fondeada frente a Cabo Verde con 147 personas a bordo, llegará al archipiélago canario en un plazo de dos o tres días. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades está realizando un examen exhaustivo del barco para determinar qué personas deben ser evacuadas de urgencia en la propia Cabo Verde. El resto seguirán rumbo Canarias.
Entre los pasajeros hay catorce españoles: trece pasajeros y un miembro de la tripulación. Según fuentes sanitarias, todos se encuentran en principio en buen estado de salud. La distribución regional del grupo incluye a cinco catalanes, tres madrileños, una valenciana y un gallego.
España también ha aceptado una petición formal del Gobierno de Países Bajos para acoger al médico del MV Hondius, que se encuentra en situación grave. El tripulante británico, que trabajaba como médico a bordo, debía ser transportado a Canarias esta madrugada en un avión medicalizado, aunque el Ministerio de Sanidad ha informado de que el avión aún no ha despegado de Cabo Verde. Otros dos pasajeros con síntomas y un contacto estrecho de uno de los fallecidos serán evacuados a Países Bajos y Alemania.
La directora de prevención y preparación de epidemias y pandemias de la OMS, Maria Van Kerkhove, confirmó que se está trabajando con las autoridades españolas. «Llevarán a cabo una investigación exhaustiva, una investigación epidemiológica completa, una desinfección total del barco y, por supuesto, evaluarán el riesgo de los pasajeros que se encuentran a bordo», explicó.
El Ministerio de Sanidad justificó la decisión señalando que Cabo Verde no puede realizar esta operación y que las Islas Canarias son el lugar más próximo con las capacidades necesarias. «España tiene una obligación moral y legal de auxiliar a estas personas, entre las que se encuentran además varios ciudadanos españoles», señalaron fuentes del departamento.
Sin embargo, esta posición contradice lo que la propia ministra García había trasladado horas antes a Clavijo. Según el presidente canario, la ministra le comunicó que el Ministerio entendía que «no es razonable trasladar el crucero de Cabo Verde a Canarias» y que iba a contactar directamente con la OMS para evaluar la situación. Clavijo había defendido que «si no hay peligro para la vida de las personas, se puede atender perfectamente a los pasajeros y llevar después el barco a Países Bajos».
El crucero partió el 20 de marzo desde Ushuaia (Argentina) con destino a Cabo Verde, donde tenía previsto finalizar su viaje el 4 de mayo. Durante la travesía por el Atlántico Sur, varios pasajeros enfermaron con una afección respiratoria de rápida progresión. Las autoridades de Cabo Verde denegaron el desembarco por razones de seguridad sanitaria.
La OMS ha elevado a siete los afectados por el brote: tres fallecidos, un caso grave y tres personas con síntomas leves. De ellos, dos han sido confirmados por laboratorio y el resto siguen bajo investigación como sospechosos.
El Gobierno dará a conocer los detalles del protocolo tan pronto como sean definidos por la OMS y el ECDC. A la llegada a territorio español, se activará un dispositivo sanitario específico para este escenario. Tanto pasajeros como tripulación serán sometidos a evaluaciones médicas exhaustivas. Las autoridades han subrayado que todo el operativo se desarrollará en circuitos cerrados, con transporte controlado y sin contacto con la población local.







