El dirigente popular puso el dedo en la ambigüedad del propio concepto. Con esa norma, advirtió, la condición de “no residente” no recaería solo sobre un extranjero, sino que podría alcanzar a un canario “que nació en esta tierra y se fue algún tiempo porque le contrataron en alguna empresa en la Península”. “¿Quién no es residente?”, resumió, para ilustrar que el criterio podía dejar fuera a personas muy distintas de las que, en teoría, pretende frenar.

La medida que incomoda a Domínguez es la que el Ejecutivo canario ha trasladado al Estado: un borrador de decreto que obligaría a acreditar diez años de empadronamiento para adquirir una casa en las islas —quince si la residencia fue discontinua— y que impediría a una misma persona tener más de dos viviendas, siempre en municipios distintos. El dirigente popular puso el dedo en la ambigüedad del concepto de “no residente” y abrió la puerta a que el filtro acabara afectando a canarios que un día se marcharon a trabajar fuera.

Frente a los topes, el vicepresidente propone otra vía. A su juicio, la crisis de la vivienda se combate ampliando la oferta: más vivienda pública, más facilidades para que construya el sector privado, suelo disponible y una rebaja de impuestos. También se detuvo en el límite de dos inmuebles por persona, al que achacó un posible perjuicio para quienes quieren una segunda vivienda, invertir o recibir una herencia. Sobre el alquiler vacacional, al que no señaló como la raíz del problema aunque sí como un factor que pesa, recordó que Canarias ya cuenta con una ley que lo regula de forma restrictiva.

El Gobierno regional, por su parte, matiza quién firma la propuesta: insiste en que las medidas las reclama el Ejecutivo en bloque, formado por PP y CC, y no Coalición Canaria como partido. El propósito, según su versión, es lograr una norma que habilite a territorios como el archipiélago a frenar temporalmente la compra y el alquiler de vivienda por parte de extranjeros no residentes, dentro del margen que permite la legislación europea.

El episodio deja a la vista la grieta entre los dos socios a las puertas del 29-N. En esos mismos días, Clavijo elogiaba la “transparencia” de PP y Vox en extranjería mientras su número dos discrepaba en materia de vivienda, un contraste que se produce justo cuando ambas formaciones acuden por separado a las generales.