El Instituto Geográfico Nacional (IGN) mantiene una vigilancia estrecha sobre la actividad volcánica en el Parque Nacional del Teide tras la detección de una señal sísmica inusual entre este jueves y viernes. El director del organismo en Canarias, Itahiza Domínguez, ha advertido de que los datos recogidos en Las Cañadas confirman de manera inequívoca que el territorio permanece volcánicamente activo. El último episodio registrado consiste en una señal de baja intensidad que se prolongó durante 90 minutos ininterrumpidos, un fenómeno vinculado directamente al movimiento de fluidos magmáticos o hidrotermales en profundidad.
Aunque este movimiento ha sido imperceptible para los ciudadanos, los científicos subrayan su relevancia dentro del contexto actual de la isla. Este registro se suma a una tendencia observada desde 2016, caracterizada por la aparición recurrente de enjambres sísmicos y un aumento progresivo en la emisión de gases en el cráter del Teide. Además, los sistemas de medición han detectado una deformación del terreno de dos centímetros acumulada en los últimos tres años. Si bien esta cifra es modesta comparada con los 30 centímetros de elevación previos a la erupción de La Palma en 2021, indica un proceso de presurización en el sistema volcánico.
Domínguez ha insistido en que estas señales no implican una erupción inminente, pero sí obligan a una interpretación técnica rigurosa. La duración de la última señal, esos 90 minutos de flujo constante, se aleja de los terremotos convencionales por fractura de roca y apunta a una dinámica de fluidos que el IGN monitoriza en tiempo real. Los expertos recuerdan que Tenerife es una isla volcánicamente activa y que estos procesos entran dentro de la normalidad geológica de un sistema que da muestras de estar vivo bajo la superficie de Las Cañadas.
La comunidad científica destaca la importancia de la red de vigilancia actual, mucho más densa y sensible que en décadas anteriores, lo que permite captar eventos que antes pasaban desapercibidos. Por el momento, no se ha modificado el semáforo de alerta volcánica, que permanece en verde, y las autoridades piden calma a la población mientras se analizan los datos de desgasificación y sismicidad de las últimas horas para descartar cualquier cambio significativo en el sistema hidrotermal del edificio volcánico.







