Las personas que permanecían en cuarentena en el Hospital Gómez Ulla de Madrid por hantavirus han abandonado el centro hospitalario este domingo y se encuentran en sus domicilios. El alta hospitalaria no supone, sin embargo, el fin de las restricciones.
Los pacientes deberán completar el periodo máximo de cuarentena, fijado en 42 días, que concluirá oficialmente el próximo 21 de junio. Si al término de ese plazo siguen asintomáticos, se les realizará una toma de muestras que será analizada por el Centro Nacional de Microbiología. Solo tras obtener un resultado negativo podrán recuperar plenamente su actividad habitual.
El único caso confirmado de hantavirus no ha recibido el alta. El paciente positivo permanece ingresado en la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel del Gómez Ulla, bajo supervisión médica y con febrícula, sin que se haya producido un empeoramiento de su situación clínica. Para ser dado de alta, deberá pasar al menos tres días sin síntomas y obtener dos PCR negativas, en orina y exudado orofaríngeo, separadas por 48 horas.
El origen del brote se remonta al crucero holandés MV Hondius. En abril de 2026 se identificó un brote de hantavirus causado por el virus Andes a bordo del barco, con once casos confirmados y dos sospechosos, y tres fallecidos. Tras recibir autorización de las autoridades sanitarias españolas, el barco llegó a Tenerife el 10 de mayo con 147 personas a bordo, desde donde los pasajeros fueron repatriados a varios países europeos y a Canadá. Los pasajeros españoles fueron trasladados al Gómez Ulla para su seguimiento y aislamiento.







