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viernes, 29 mayo,2026

España dentro el escepticismo político de Hume

España atraviesa una secuencia de acontecimientos políticos que se suceden con tal rapidez que apenas dejan tiempo para ser analizados con la serenidad que merecen. Cada semana irrumpe un nuevo episodio que desplaza al anterior antes de que la opinión publica pueda comprenderlo del todo desde las investigaciones policiales o las tensiones internas en los partidos hasta las decisiones institucionales controvertidas y sus giros estratégicos inesperados, un relato que se contradicen entre sí.  Esta aceleración, lejos de ser un simple ruido revela un problema profundo, o sea la evaporación de los marcos de confianza que permiten a una democracia interpretar la realidad, su propia realidad. Y es precisamente en este 2026, año del 250 aniversario de la muerte de David Hume, cuando su escepticismo político adquiere una pertinencia casi inquietante. El escepticismo de Hume no es una doctrina de la duda universal ni una invitación a la parálisis. Es un método para gobernar en un mundo donde la razón humana es limitada, las pasiones son fuertes y la formación siempre es incompleta. Hume no pide desconfiar de todo, pide desconfiar de lo que pretende presentarse como absoluto, definitivo o inmune a revisión.

Cuando las expectativas se vuelven instable y cuando la confianza en las instituciones se erosiona, la vida política entra en un estado de vulnerabilidad. La rapidez con la que se encadenan los acontecimientos en España es un síntoma de ese sistema quebrado, un sistema que vive en sobresalto permanente. Aquí en este contexto la situación del POSE se convierte en un punto de observación privilegiado. Su deterioro interno, sus tensiones estratégicas y la pérdida de credibilidad percibida no afectan solo a su electorado sino a todo el equilibrio general del sistema. En un régimen parlamentario, los partidos centrales funcionan como instituciones de hecho, es impensable no tener presente en cualquier discurso de instituciones política la presencia del PP. o del PSOE, estos partitos organizan la competencia, “moderan” los extremos, estabilizan alianza y garantizan la continuidad del juego democrático. Cuando uno de ellos se debilita, el ecosistema entero entra en crisis y cae. La intervención de la UCO en la sede del PSOE ha operado como un símbolo de esta crisis. Más allá del contenido jurídico del episodio, su impacto político reside en lo que sugiere: la ruptura del vínculo de confianza entre un partido estructurado y la ciudadanía. Para Hume las instituciones funcionan porque se cree en ellas y cuando esa creencia se quiebra, incluso los hechos más pequeños adquieran un significado desestabilizador. La percepción de manipulación, de opacidad o de desconexión con la realidad social se convierte en un catalizador de desconfianza. Y la desconfianza, en la lógica de Hume es el primer paso hacia la descomposición del espacio público. Desde esta perspectiva, la política española parece atrapada en un círculo humeano de deterioro. La erosión de las certezas compartidas se manifiesta en la sensación de que las reglas pueden reinterpretarse según la conveniencia del momento. La destabilización institucional aparece cuando los ciudadanos perciben que las instituciones ya no actúan como árbitros imparciales actúan como instrumento de poder. Y el ascenso de la política de pasiones se hace visible en un clima donde la sospecha sustituye al argumento y donde cada actor interpreta la realidad desde su propio relato, sin un suelo común que permita contrastar las versiones. La desconexión de la clase política con la realidad social, visible en decisiones que parecen responder más a calculo internos que a necesidades colectivas, refuerza esta dinámica.  Para Hume cuando los gobernantes dejan de actuar dentro de los límites de la moderación y del sentido común compartido, las pasiones se desbordan y la comunidad política pierde su centro de gravedad. Desde la lectura humeana de la situación española el problema es la lenta evaporación de las certezas comunes. Cuando un partido político estructural contribuye o favorece esa evaporación el sistema entero entra en una fase de vulnerabilidad que no se soluciona con el cambio de relato, por mucho que se intente. Hay que ser paciente y reconstruir los hábitos y las expectativas que permiten a una sociedad reconocerse a sí misma. España hoy es irreconocible.

Giovanna Lenti
Giovanna Lenti
Se graduó en filosofía en la Universidad de Estudios de Siena con una tesis sobre "Carl Schmitt, la guerra, el enemigo, el derecho internacional", nombrada doctora en historia de la filosofía política tiene artículos publicados en la revista italiana de psicología e historia militar sobre el dualismo amigo/enemigo y la guerra justa. Desde 2015 colabora con la Fundación de Historia de la Ciencia de La Orotava en Tenerife, publicando para la fundación ensayos sobre Aristóteles, Carl Schmitt, Pablo de Tarso, Ortega y Gasset y Cristóbal Colón. En lengua italiana ha publicado para Aracne "Pablo de Tarso: el origen político del cristianismo" y varios artículos para OIKOS sobre el nacionalismo catalán y los vientos patrióticos europeos. desde el 2020 colaboradora del periódico italiano Leggo Tenerife, desde 2021 es colaboradora fija y comentarista del programa radiofónico de actualidad política "La tertulia de los miércoles" en Tenerife; ha publicado en el 2023 para La Bussola, Destino político in Machiavelli e Ortega y Gasset.

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