El exjefe militar de la organización terrorista ETA, Garikoitz Aspiazu Rubina, conocido como Txeroki, comenzará a salir de la prisión de Martutene, en Guipúzcoa, para trabajar de lunes a viernes. Las autoridades penitenciarias le han concedido la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. Esta medida, de carácter excepcional, permite flexibilizar el régimen de vida del interno, permitiéndole abandonar el centro durante el día para realizar actividades laborales pese a no estar todavía en tercer grado.
Aspiazu Rubina fue trasladado a España desde Francia en 2024 para terminar de cumplir las diversas condenas que pesan sobre él, las cuales suman un total de 400 años de cárcel por su participación y responsabilidad en numerosos atentados. El que fuera máximo responsable del aparato militar de la banda terrorista se encuentra actualmente en la cárcel donostiarra, donde la gestión penitenciaria depende directamente del Gobierno Vasco. La aplicación de este artículo reglamentario supone un paso previo a una futura progresión de grado.
Las asociaciones de víctimas del terrorismo consideran la medida un agravio dado el historial criminal del recluso. No obstante, las instituciones competentes defienden que este tipo de resoluciones se basan en informes técnicos individuales y en el cumplimiento de los requisitos legales establecidos para la flexibilización de las penas. Tras finalizar su jornada laboral, el interno tiene la obligación de regresar cada tarde a la prisión de Martutene para pernoctar.







