En muchas ocasiones buscamos esa vibración positiva, recargar energías y seguir en el día a día que tenemos que enfrentar.

No le fue fácil, tuvo una niñez feliz que se vió truncada con la muerte de su ser más querido, intentó no llorar, quiso no llorar, y ahogó su llanto en una mirada soñadora y una sonrisa pícara que le acompañaría siempre

Le costó salir adelante, su corazón era grande y su carácter lo hizo un rebelde; no quería rebelarse, pero algo en su interior no le daba paz. Intentó dormir esa paz entre calada y calada, entre sonidos de tambores y playas. Durante un tiempo su corazón bohemio no le abandonó.

Vivió rebelde y a su paso dejó huella en sus familiares; tuvo lo más bonito que pudo esperar en su vida que fue su hija, la adoró pero no sabía cómo decírselo, cómo demostrárselo, aunque poco a poco ese instinto de padre fue floreciendo y llegó a ella, que lo esperaba con los brazos abiertos, con su bucio y su sonrisa, la misma que ha heredado ella.

Le costó un tiempo, se apoyó en sus orígenes, fue resurgiendo poco a poco, se demostró a sí mismo que no hay nada que te impida superar y transformarte en lo que más deseas, en lo que anhelas; le costó dejar atrás lo fácil, la calada, el vaivén de la cabeza cuando ya no logramos pensar, y tomó conciencia de quién era.

Al principio uno más, empezó a estabilizarse, era su propio jefe, no tenía que luchar contra aquellos que querían doblegar su carácter, le tocaba a él lidiar. Y lo hizo como un maestro, se desenvolvió rápido y su sueño se convirtió en su querida “caravana y su terreno”, allí descubrió lo que siempre llevó dentro: la libertad de quien sabe quién es y qué lo motiva a vivir; la vivencia de sus ancestros desde el alma, con fe, con acento “amaziges”; se convirtió en su propio “Chimenchia Agäräw”, en su propio “sabio de la tierra que conoce y se guía por los ciclos del sol y la naturaleza , hijos de Magek “.

Subió a respirar, a vivir la libertad que le daba el Risco, y resonó una caracola de libertad. Dejas en todos el recuerdo de tu mirada, tu “tamaragua” en la mañana, tu rebeldía, tu carácter y eterna sonrisa, ya en los corazones y el alma para siempre de quienes tuvimos la fortuna de conocerte.