Un total de 434 personas migrantes llegaron o tenían prevista su llegada a Canarias entre la tarde del viernes y el mediodía de ayer sábado, a bordo de tres cayucos y una patera, en cuatro operaciones de rescate realizadas por Salvamento Marítimo en aguas próximas a El Hierro y Gran Canaria. El balance coincide con un empeoramiento del tiempo que ha colocado a parte del archipiélago bajo aviso por lluvias y tormentas.

La isla de El Hierro volvió a concentrar el grueso de las llegadas. La mayor operación se saldó a las 05:00 horas del sábado, cuando la Salvamar Navia completó en el puerto de La Restinga el desembarco de 244 personas de origen subsahariano que viajaban en un cayuco, una de las cuales tuvo que ser trasladada al Hospital Insular Nuestra Señora de los Reyes. Durante la noche del viernes, la Salvamar Diphda había auxiliado a otros 30 migrantes de un cayuco parado cerca de La Restinga, tras una travesía de seis días desde Senegal.

El resto de rescates se repartió entre El Hierro y Gran Canaria. A las 18:12 horas del viernes, la Guardamar Polimnia socorrió a 91 personas subsaharianas en un cayuco localizado a unos 80 kilómetros de El Hierro, entre ellas cuatro mujeres y un menor, procedentes de Gambia, Senegal, Mali y Guinea-Bisáu. La última operación se produjo a las 06:00 horas del sábado, cuando la misma embarcación rescató a 69 personas de una patera, la mayoría de origen magrebí, que era conducida al puerto de Arguineguín, en Mogán. Entre el total de rescatados viajaban al menos diez menores.

El operativo de salvamento se desarrolla en plena antesala de un episodio de mal tiempo. La Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias elevó este sábado a la situación de alerta por lluvias en Tenerife, ante el aumento de la inestabilidad, mientras que en La Palma, El Hierro y La Gomera se mantiene la prealerta por el mismo motivo.

A ese aviso se suma el riesgo de tormentas. A partir de las 21:00 horas de este sábado, el Gobierno declaró además la prealerta por tormentas en toda la provincia occidental —La Palma, La Gomera, El Hierro y Tenerife— y en el norte de Gran Canaria, por la llegada de una borrasca situada al oeste del archipiélago que amenaza con descargar precipitaciones localmente fuertes durante el puente de Todos los Santos.

La coincidencia de ambos factores dibuja un fin de semana de especial exigencia para los servicios de emergencia. El empeoramiento de las condiciones del mar complica las travesías y las propias tareas de rescate en una de las rutas migratorias más peligrosas, mientras las islas occidentales se preparan para un temporal cuya evolución, según advierte el propio Ejecutivo, sigue rodeada de una elevada incertidumbre.