Trece mil doscientos nueve millones de euros, el mayor presupuesto de la historia de Canarias, y aun así la oposición quiere devolverlo entero al remitente. Esa fue la fotografía que dejó este martes la Comisión de Presupuestos del Parlamento, donde la consejera de Hacienda, Matilde Asián, presentó las cuentas de 2027 y se encontró de frente con el anuncio del PSOE y de Nueva Canarias-Bloque Canarista de que presentarán sendas enmiendas a la totalidad para tumbarlas.

El reproche de la izquierda no va tanto contra el tamaño del presupuesto —crece un 5,7%, 717,6 millones más que este año— como contra su reparto. Lo que denuncian socialistas y nacionalistas es que, con más dinero sobre la mesa, el Gobierno recorte 452 millones en el capítulo de inversión, el que a su juicio tira de la economía y crea empleo. Y rechazan la coartada: que la retirada de los fondos europeos lo explique todo. “Su obligación era preparar con recursos propios el relevo de los fondos europeos y garantizar la capacidad inversora de la comunidad autónoma”, le espetó a Asián el socialista Manuel Hernández Cerezo.

Desde Nueva Canarias, su secretario general, Luis Campos, resumió el estado de ánimo de su grupo con tres adjetivos: un proyecto “decepcionante, insuficiente y frustrante”. Junto al PSOE, los nacionalistas de izquierda apuntaron también a un viejo caballo de batalla, el reparto de las inversiones entre islas, y a la escasa respuesta que, dicen, dan las cuentas a dos frentes que queman, la vivienda y la sanidad.

Asián aguantó el envite y devolvió la pelota. La titular de Hacienda defendió que el margen para atender nuevas peticiones es “pequeño” en un escenario de incertidumbre económica y financiera, y reivindicó que el presupuesto blinda el llamado escudo social: de cada diez euros que crecen las cuentas, algo más de ocho van a sanidad, educación, servicios sociales, justicia y vivienda, hasta sumar 970 millones y concentrar el 83,3% del gasto. A quien le reclamaba más inversión insular, le pidió mirar varios ejercicios seguidos y no un solo año, y zanjó con una frase destinada a quedar: “El dinero es de los contribuyentes”.

El Ejecutivo no compareció solo ante el fuego de la oposición. El Grupo Nacionalista Canario, socio de CC y PP, salió en defensa del proyecto por boca de José Miguel Barragán, que subrayó el peso del gasto social y recordó que el Gobierno cumplió por cuarto año seguido con el plazo legal, al registrar las cuentas antes del 1 de noviembre.

El pulso de este martes fue solo el primer asalto. Las comparecencias de Asián y del vicepresidente y consejero de Economía, Manuel Domínguez, abrieron la tramitación de un presupuesto que tendrá que superar primero el debate de las enmiendas a la totalidad. El desenlace, no obstante, está casi escrito: el cuatripartito reúne mayoría suficiente para sacar adelante las últimas cuentas antes de que la legislatura encare las urnas de 2027.