Dos puentes en las regiones rusas de Briansk y Kursk, fronterizas con Ucrania, colapsaron durante la noche del sábado al domingo debido a explosiones, causando la muerte de al menos siete personas y dejando decenas de heridos, según informaron las autoridades rusas. Los incidentes, que provocaron el descarrilamiento de un tren de pasajeros en Briansk y un tren de mercancías en Kursk, están siendo investigados como posibles «actos de terrorismo».
El primer colapso ocurrió en la región de Briansk, cuando un puente vial se derrumbó sobre las vías del tren a las 22:44 hora local (19:44 GMT) del sábado, afectando al tren número 86 en la ruta Klimov-Moscú, que transportaba 388 pasajeros. El incidente causó la muerte de siete personas, incluido el conductor de un camión que circulaba por el puente en el momento del colapso, y dejó 69 heridos, de los cuales 47 fueron hospitalizados, incluidos tres niños, uno en estado grave, según el gobernador de Briansk, Alexander Bogomaz.
Horas después, en la región de Kursk, un segundo puente ferroviario colapsó alrededor de las 03:00 (00:00 GMT) del domingo, causando el descarrilamiento de un tren de mercancías en el distrito de Zheleznogorsk. Parte de la locomotora cayó sobre una carretera y se incendió, dejando al menos un maquinista herido, pero sin víctimas mortales, según el gobernador interino de Kursk, Alexander Khinshtein.
El Comité de Investigación de Rusia, liderado por la portavoz Svetlana Petrenko, clasificó ambos incidentes como «actos de terrorismo» y abrió dos causas penales. Según las autoridades, los derrumbes fueron causados por explosiones, y en el caso de Briansk, se reportaron fragmentos de un posible artefacto explosivo. El senador ruso Andréi Klishas acusó a Ucrania de estar detrás de los incidentes, calificándolos como evidencia de que «Ucrania está dirigida por una organización terrorista». Otros legisladores rusos exigieron una «dura respuesta» contra Kiev.
Por su parte, Ucrania negó cualquier implicación y acusó a Rusia de realizar una operación de «falsa bandera» para sabotear las negociaciones de paz programadas para el lunes en Estambul. Andrí Kovalenko, jefe del Centro contra la Desinformación de Ucrania, afirmó que el Kremlin busca presentar a Ucrania como un «país terrorista» para evitar el diálogo y justificar su ofensiva militar. La inteligencia ucraniana también reivindicó un ataque separado contra un tren militar ruso en la región de Zaporiyia, ocupada por Rusia, pero no mencionó los colapsos de los puentes.
Los incidentes ocurren en un momento crítico, justo antes de la segunda ronda de conversaciones de paz entre Rusia y Ucrania en Turquía. Las autoridades rusas, incluido el presidente Vladimir Putin, han estado recibiendo informes continuos del Servicio Federal de Seguridad (FSB) y el Ministerio de Situaciones de Emergencia. Mientras tanto, los equipos de rescate continúan trabajando en ambos sitios, y la Fiscalía de Transporte Interregional de Moscú investiga las circunstancias de los derrumbes.







