La Policía Nacional ha detenido a 29 personas en una operación a gran escala contra una red de grafiteros acusados de realizar 287 pintadas en trenes y vagones de metro en varias ciudades de España. Los daños ocasionados por estas acciones, que incluyen 220 delitos de daños y 32 de desórdenes públicos, ascienden a cerca de 1,5 millones de euros, según han informado fuentes policiales.
La operación, iniciada en septiembre de 2024 tras múltiples denuncias, ha requerido una amplia coordinación entre unidades policiales de Madrid, Málaga, Valencia, Barcelona, Alicante, Soria y León. Los arrestos se distribuyeron principalmente en Madrid (18), Málaga (4), Valencia (2), Barcelona (2), Alicante (1), Soria (1) y León (1). Además, se han emitido tres órdenes de búsqueda y detención, y la investigación permanece abierta, por lo que no se descartan nuevos arrestos.
Los grafiteros, caracterizados por su alta profesionalización, planificaban minuciosamente sus acciones, estudiando horarios, frecuencias de trenes y distancias de frenado. Según la Policía Nacional, utilizaban herramientas especializadas y llaves maestras para acceder a las vías, actuando en estaciones aisladas de Andalucía, como Álora, Antequera, Espeluy y Jabugo, o en talleres ferroviarios. En Málaga, tras un año y medio de investigación, se esclarecieron 48 delitos con pérdidas de 205.728 euros.
Renfe, que colaboró activamente en la operación, destacó que el vandalismo en trenes no solo genera un elevado coste económico, estimado en 11,2 millones de euros en 2024 por 6.568 incidencias, sino que también compromete la seguridad de pasajeros y trabajadores, provoca retrasos y afecta la calidad del servicio. La compañía limpió más de 147.230 metros cuadrados de grafitis en sus trenes entre 2023 y 2024, equivalente a más de 20 campos de fútbol.
La Policía Nacional subrayó el peligro de prácticas como los “palancazos”, donde los grafiteros detienen trenes en marcha, incrementando los riesgos asociados.







