Vox celebró este sábado su Asamblea General Ordinaria en el Auditorio de la Mutua Madrileña de Madrid, donde presentó su Programa de Desregulación, bautizado como Al grano. Una vida más fácil, un documento de más de 200 páginas que aspira a convertirse en el nuevo eje del partido de cara a las elecciones generales previstas para 2027.
El portavoz nacional de Economía, José María Figaredo, fue el encargado de detallar las medidas ante los afiliados. La formación cuantifica en 90.000 millones de euros anuales el coste de lo que denomina «hiperregulación», el equivalente al 88% de todo el gasto sanitario público o a la construcción de 800.000 viviendas protegidas. El programa propone, entre otras medidas, el silencio administrativo positivo para que cualquier trámite no resuelto en plazo se considere automáticamente aprobado, la eliminación de los planes de igualdad y LGTBI obligatorios en las empresas, la supresión del registro horario y la creación de una Ley de Mercado Abierto de alcance nacional. También contempla la regla de derogar tres normas por cada nueva que se apruebe.
Los cuatro sectores que Vox sitúa en el centro de su programa son empresa y trabajo, energía, industria y sector primario, con especial atención a las trabas procedentes tanto de la legislación nacional como de las directivas europeas.
El acto sirvió también para lanzar avisos internos y externos. Abascal pidió a sus vicepresidentes autonómicos en Extremadura, Aragón y Castilla y León que los acuerdos de gobierno se cumplan «al pie de la letra, sin trampa ni dilación», y advirtió al PP de que el partido «estará vigilante» y no dudará en volver a romper ejecutivos si detecta «zancadillas o trampas». El presidente dejó claro que Vox no está en las instituciones «para que cuatro compañeros se sienten en unos sillones»: si los principios no se respetan, la formación está dispuesta a abandonar los gobiernos autonómicos.
Abascal también apuntó contra Pedro Sánchez, al que calificó de «desequilibrado, psicópata y malnacido», y aseguró que «hoy en España hay un loco al volante». Por su parte, el secretario general, Ignacio Garriga, destacó los avances logrados en los gobiernos autonómicos en materia de prioridad nacional y garantizó que el partido «sigue trabajando» para extender esas políticas.






