domingo, 30 agosto,2026

Una ONG alemana instala un punto de carga de móviles para los migrantes del Trampolín en Ceuta

Mission Lifeline International despliega una furgoneta con generadores junto a los aseos de la playa, en una iniciativa de asistencia que se suma al reparto de comida y que ha despertado polémica

La organización no gubernamental alemana Mission Lifeline International ha instalado este sábado un punto de carga de teléfonos móviles para los migrantes que permanecen en situación de calle en la playa del Trampolín, en Ceuta. La entidad, con sede en Dresde, desplegó desde las 15:00 una furgoneta equipada con generadores y decenas de tomas de electricidad en la explanada situada junto a los aseos y las duchas habilitados para estas personas, según informó el diario El Pueblo de Ceuta.

La iniciativa da continuidad a una labor que la ONG desarrolla en la ciudad desde principios de agosto. La organización empezó repartiendo comida y, el pasado 14 de agosto, anunció que contaba con una veintena de cargadores portátiles donados por sus socios para que los migrantes pudieran dar electricidad a sus teléfonos; en una sola jornada, aseguró, llegó a cargar alrededor de un centenar de móviles. Esas baterías se han trasladado a distintos asentamientos, como los de Sidi Embarek, La Reina y la zona del Príncipe.

La organización alemana colabora con ONG ceutíes como Luna Blanca y con iniciativas vecinales de barrios como La Reina y Sidi Embarek para atender a quienes duermen a la intemperie, casi un mes después de la entrada masiva del 30 de julio. La entidad, conocida sobre todo por su actividad de rescate en el Mediterráneo, enmarca esta asistencia en la atención humanitaria a personas sin recursos.

El teléfono móvil es, para estas personas, una herramienta de primera necesidad. A través de él mantienen el contacto con sus familias, muchas de ellas sin noticias de su paradero, acceden a información y gestionan trámites básicos. Las entidades humanitarias defienden que garantizar ese contacto forma parte de la asistencia elemental a cualquier persona en situación de calle, al margen de su condición administrativa.

Sectores críticos con la respuesta a la crisis migratoria censuran este tipo de asistencia al considerar que contribuye al llamado «efecto llamada», y algunos medios han enmarcado la iniciativa con un lenguaje abiertamente hostil hacia los migrantes. También han circulado acusaciones de mayor gravedad contra las ONG que operan en la zona, como el supuesto reparto de artefactos explosivos.

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LECTOR AL HABLA