Las fuerzas armadas ucranianas atacaron este sábado cuatro instalaciones del sector petrolero ruso en distintos puntos del país y al mismo tiempo repelían el enésimo asalto nocturno de drones que Moscú lanzó contra su territorio. Una jornada de doble frente que ilustra la dinámica en la que se mueve este conflicto: Ucrania golpea en la retaguardia rusa mientras aguanta el castigo que le llega desde el aire.
El Estado Mayor ucraniano informó de incendios en dos refinerías de la región de Samara, en el sureste ruso, a unos mil kilómetros del territorio ucraniano. La planta de Novokuybyshevsk, parte de la red de Rosneft con una capacidad de procesamiento de aproximadamente 8,8 millones de toneladas anuales, ardía en imágenes difundidas en redes sociales; también la refinería de Syzran, tercer núcleo urbano de la misma región, con su parque de tanques de almacenamiento en llamas. Además, los drones alcanzaron una terminal de carga de petróleo en la región de Leningrado, en el noroeste de Rusia, y una estación de bombeo en Krasnodar, en el sur del país. El Estado Mayor precisó que todas las instalaciones atacadas participan en el abastecimiento de combustible a las fuerzas armadas rusas. El gobernador de Samara confirmó el ataque contra Novokuybyshevsk y señaló que se habían restringido los servicios de internet en toda la provincia y suspendido las operaciones en el aeropuerto de Samara.
Mientras ocurría todo esto, Ucrania estaba repeliendo una andanada de 219 drones que Rusia lanzó durante la noche. La Fuerza Aérea ucraniana derribó 190 de ellos. Los restantes 28 impactaron en 17 puntos distintos del país, y los restos de otros nueve derribados cayeron en otras nueve localidades. El comunicado castrense ucraniano señalaba que el ataque seguía su curso en el momento de su publicación, con varios drones enemigos aún en el aire.
El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) recogía esta semana que las exportaciones marítimas de petróleo de Rusia a mediados de abril han caído de forma notable como consecuencia de la acumulación de ataques de largo alcance ucranianos. Zelenski, que acaba de regresar de una gira europea, firmó en Berlín acuerdos para reforzar la defensa antiaérea con más misiles interceptores para sistemas Patriot y nuevas lanzaderas IRIS-T, además de un acuerdo para producir conjuntamente drones de medio y largo alcance. La inteligencia ucraniana advirtió además este viernes de que Rusia podría estar preparando la entrada de Bielorrusia en el conflicto, con la construcción de vías hacia la frontera ucraniana y el despliegue de posiciones de artillería en la zona limítrofe.







