Durante una entrevista televisiva el mandatario estadounidense ha asegurado que las fuerzas especiales encargadas de la misión emplearon un arma sónica secreta para neutralizar la resistencia sin necesidad de recurrir a armamento convencional de fuego, facilitando así la captura del dirigente venezolano.
Según las declaraciones de Trump, se trata de una tecnología de vanguardia que nadie más posee en el mundo y que representa el escalafón más avanzado de las capacidades actuales del Pentágono. El presidente describió el dispositivo como un sistema capaz de emitir frecuencias sonoras de alta intensidad que incapacitan de forma inmediata a quienes se encuentran en su radio de acción, permitiendo a los comandos estadounidenses entrar en los objetivos con una precisión quirúrgica. Estas afirmaciones han generado una mezcla de asombro y escepticismo entre los analistas militares, que hasta ahora desconocían la existencia de este equipo en operaciones de combate real.
La Casa Blanca defiende que este avance ha servido para evitar un derramamiento de sangre innecesario durante la detención de Maduro, diversos expertos en defensa sugieren que el anuncio de Trump podría ser una maniobra de propaganda para exhibir músculo militar frente a potencias rivales como Rusia o China.
Por el momento, el Departamento de Defensa ha evitado entrar en detalles técnicos para no comprometer la seguridad nacional, limitándose a confirmar el éxito rotundo de la operación coordinada en suelo venezolano. La captura de Nicolás Maduro, que ya se consideraba el evento histórico más relevante del inicio de 2026, adquiere ahora una nueva dimensión tecnológica que pone de manifiesto la brecha armamentística de Estados Unidos respecto al resto de la comunidad internacional.







