sábado, 3 octubre,2026

«Se lo entregué en mano»: el número dos del delegado en Ceuta desmiente a su jefe ante la juez por los avisos del CNI

Gonzalo Sanz declaró más de dos horas en la Audiencia Nacional, se reafirmó en su carta de dimisión y dejó al juzgado el contenido de su móvil para probar que trasladó a Pérez Triano la alerta del espionaje la víspera del asalto del 30 de julio

Gonzalo Sanz no se movió un milímetro de lo que ya había escrito al dimitir. El que fuera jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta declaró este jueves ante la juez de la Audiencia Nacional María Tardón y mantuvo que puso en manos de su superior, Miguel Ángel Pérez Triano, los mensajes que el Centro Nacional de Inteligencia hizo llegar antes de que miles de personas entraran en la ciudad desde Marruecos.

Lo que dijo deja a su exjefe en una posición incómoda, porque ambos relatos no encajan. Sanz fechó la entrega el 29 de julio, un día antes del asalto, y la calificó de personal y directa; Pérez Triano, en cambio, ha repetido en varias entrevistas que nunca recibió esa información. El propio testigo subrayó esa contradicción y habló de una «evidente incompatibilidad» entre su versión y la del delegado.

Para que no quedara en su palabra contra la de su jefe, el testigo llevó pruebas. Tras más de dos horas de interrogatorio, entregó al juzgado parte de lo que guarda su teléfono: mensajes y registros de llamadas que, según fuentes jurídicas, documentan sus contactos tanto con Pérez Triano como con los agentes del CNI en aquellas horas previas.

Sanz había acabado en el foco de la causa precisamente por esas comunicaciones. Dimitió cuando salió a la luz que los servicios de inteligencia le habían escrito por WhatsApp y que un día antes del 30 de julio había hablado por teléfono unos once minutos con un agente, lo que lo convirtió en pieza clave para reconstruir qué sabían las autoridades y en qué momento.

La jornada reunió en la Audiencia Nacional a otros nombres del caso. Por la mañana había pasado como testigo el entonces jefe de la Policía Local, Sebastián Vega, y antes que Sanz declaró el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, que situó la responsabilidad en el cargo que ahora está en entredicho: «La figura del delegado del Gobierno es decisiva».

Tardón no ha llamado de momento a Sanz como investigado, aunque no se descarta que lo haga más adelante, mientras la instrucción sigue tratando de aclarar por qué una alerta de los servicios secretos no se tradujo en medidas antes de la mayor entrada de migrantes registrada en la ciudad.

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LECTOR AL HABLA