El Ayuntamiento de Santa Cruz ha mostrado su rechazo al cierre de la oficina de Correos de García Escámez-Somosierra, una instalación histórica que abrió sus puertas a mediados de los años 40 del siglo pasado y que constituye la segunda oficina de Correos más antigua de la capital. La preocupación por esta situación ha motivado diferentes reuniones mantenidas por el alcalde, José Manuel Bermúdez, tanto con representantes vecinales de la zona como con responsables sindicales de Comisiones Obreras Correos, quienes han trasladado de forma unánime su rechazo al cierre y la necesidad de mantener este recurso en el barrio.
La oficina da cobertura a vecinos de García Escámez, Somosierra, Miramar, Chamberí y Buenos Aires, desempeñando una función que trasciende el propio servicio postal y convirtiéndose desde hace décadas en un punto de atención cercano y accesible para numerosas personas, especialmente mayores, que acuden diariamente a realizar pagos, recoger documentación, tramitar gestiones administrativas o recibir atención presencial.
En este contexto, José Manuel Bermúdez mantuvo encuentros con representantes vecinales afectados por el posible cierre, así como con Rosana Vázquez, secretaria de Acción Sindical de CCOO Correos, y Asdrúbal González, secretario de Organización Sindical de CCOO Correos, reuniones en las que se puso sobre la mesa la importancia social y comunitaria que tiene esta oficina para los barrios de la zona alta de la ciudad.
El alcalde señaló que “la oficina de Correos de García Escámez lleva toda la vida en el barrio” y defendió que “para muchas personas mayores de García Escámez y Somosierra es un servicio necesario porque más allá del servicio de Correos, los vecinos van a pagar facturas, hacer gestiones y ser atendidas”.
Bermúdez recordó además que “no todo el mundo sabe o puede hacerlo por internet y mandar a estos vecinos a la oficina de Correos de Cruz del Señor no es fácil. Hay cuestas, no hay una conexión directa cómoda y muchas personas tendrían verdaderas dificultades para desplazarse”.
Por ello, el regidor insistió en que “este servicio tiene que seguir cerca del barrio y de la gente que lo necesita y no podemos permitir su cierre”, subrayando que la desaparición de este tipo de recursos supone también una pérdida de cohesión social y de calidad de vida para muchos vecinos que dependen de servicios de proximidad.
Además de las reuniones mantenidas, el alcalde ha trasladado esta preocupación a la dirección de Correos mediante una comunicación formal en la que solicita que se reconsidere cualquier decisión que implique la desaparición de esta oficina histórica, defendiendo la necesidad de preservar servicios públicos básicos en los barrios. Desde el Ayuntamiento se considera fundamental mantener recursos de atención presencial que contribuyan a la cohesión social y territorial de la ciudad, evitando que determinados barrios pierdan servicios históricos que forman parte de su vida cotidiana y de su identidad.







