Pedro Sánchez anunció este martes una línea de 10.000 millones de euros para conceder préstamos de hasta 50.000 euros sin intereses a quienes compren su primera vivienda, una medida que aparece apenas veinticuatro horas después de que el presidente convocara elecciones para el 29 de noviembre y después de más de siete años de Gobierno con el acceso a la vivienda disparado.
El mecanismo, bautizado como «Tu Casa» y gestionado por el ICO, ofrece préstamos al 0% por un máximo de 50.000 euros o el 20% del valor del inmueble. La cifra da para unas 200.000 operaciones, pero llega envuelta en la sospecha de oportunismo: el Ejecutivo la saca del cajón justo cuando arranca la carrera electoral y con la vivienda convertida en su principal bandera de campaña.
Buena parte de los economistas cuestiona el fondo de la propuesta. Inyectar dinero público para que más gente pueda comprar, sin aumentar al mismo ritmo el número de casas disponibles, tiende a empujar los precios al alza en lugar de contenerlos, de modo que la ayuda podría acabar beneficiando más al vendedor que al comprador en un mercado con escasa oferta.
El propio sector inmobiliario ha enfriado el anuncio. Las patronales insisten en que el problema no se arregla con decretos ni con financiación a la demanda, sino construyendo, y cifran en unas 250.000 las viviendas que España necesitaría levantar cada año para frenar la escalada, muy lejos del ritmo actual.
La forma de sacar adelante la medida añade otro frente de polémica. El Gobierno reaprobó este martes en el Consejo de Ministros los dos decretos que el Congreso tumbó el viernes, con la línea de 50.000 euros como principal novedad, y pretende convalidarlos en la Diputación Permanente, un órgano donde las cuentas le favorecen al perder peso Junts, una vía que la oposición considera un intento de esquivar la voluntad del Pleno.
Sánchez defendió el paquete como medidas «de sentido común» frente a «un mercado disfuncional» con «mucha especulación», y apeló a la «humanidad» para pedir los votos. El resto de las partidas incluye 280 millones en avales para construcción industrializada y 400 millones para fomentar vivienda, cantidades modestas frente a los 10.000 millones del préstamo estrella, en un anuncio que deberá superar antes el filtro de la Diputación Permanente.






