domingo, 4 octubre,2026

Sánchez repite el «periodo de reflexión» dos años y medio después de sus cinco días por la causa contra su esposa

El presidente dedica el fin de semana a decidir si adelanta las elecciones tras perder la votación de la vivienda, en un paréntesis que la oposición y buena parte de los medios comparan con el de abril de 2024, aunque ahora el detonante es parlamentario y el plazo mucho más corto

Pedro Sánchez abrió este viernes un «periodo de reflexión» para decidir si adelanta las elecciones generales, después de que el Congreso rechazara los dos reales decretos ley de vivienda con los votos de PP, Vox, Junts y UPN. El presidente dedicará el fin de semana a analizar si agota la legislatura hasta 2027 o convoca de forma anticipada.

El paréntesis remite de inmediato al de abril de 2024. Entonces, Sánchez publicó una carta a la ciudadanía y suspendió durante cinco días su agenda pública para decidir si seguía al frente del Gobierno tras la apertura de una investigación judicial contra su esposa, Begoña Gómez, por presuntos delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios. Al cabo de esos cinco días, anunció que continuaba.

Los dos episodios presentan diferencias que los propios analistas subrayan. El de 2024 fue una crisis personal, provocada por una causa que afecta a su entorno y que sigue abierta; el de ahora es una derrota parlamentaria, y la cuestión que debe resolver es si la caída de los decretos justifica poner fin de forma anticipada al mandato. Tampoco hay esta vez una carta, y los cinco días de entonces se reducen ahora a un fin de semana.

El calendario marca los tiempos de la decisión. Si Sánchez optara por convocar cuanto antes, la primera fecha posible sería el domingo 29 de noviembre, lo que, según la ley electoral, obligaría a formalizar la convocatoria 54 días antes, es decir, este mismo lunes 5 de octubre. Por eso el margen de reflexión queda limitado al fin de semana.

La calle es el otro factor que el presidente quiere medir. Este fin de semana hay movilizaciones por la vivienda convocadas en más de 50 ciudades, y desde el entorno del Gobierno sostienen que Sánchez quiere observar la respuesta social antes de decidir, con la aspiración de que la indignación que no le ha servido para ganar en el Congreso pueda convertirse en apoyo electoral.

El PP acusa al Gobierno de haber usado los decretos de vivienda como «propaganda y banderín electoral» y sostiene que Sánchez buscaba un relato con el que justificar el adelanto, mientras le reprocha pretender «arreglar en el tiempo de descuento ocho años de fracaso» en esta materia. Alberto Núñez Feijóo lleva días reclamando elecciones.

Junts, cuyo voto resultó decisivo para tumbar las normas, rebaja su responsabilidad y la traslada al Gobierno. Su portavoz pidió «una reflexión» al Ejecutivo y defendió que la decisión sobre un adelanto «depende de ellos», en alusión a los socialistas, al tiempo que mantuvo que los decretos rechazados perjudicaban a Cataluña. El desenlace empezará a conocerse a partir del lunes, cuando venza el plazo para poder convocar en la primera fecha disponible.

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LECTOR AL HABLA