En la inauguración en Sevilla de la IV Conferencia Internacional de Financiación para el Desarrollo de la ONU, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, alertó de que el desarrollo sostenible está en grave peligro debido a la disminución de fondos. Hizo un llamamiento a la comunidad internacional para renovar su compromiso con el multilateralismo en un momento que calificó de “crítico”, especialmente en lo referente a la lucha contra la pobreza y el cambio climático.
Sánchez habló en un acto previo al comienzo oficial de la cumbre Global Citizen Now, celebrado en CaixaForum, donde condenó la reducción de la ayuda internacional —en particular por parte de donantes clave como Estados Unidos— sin aludir directamente al expresidente Donald Trump. Fuentes de Moncloa señalaron que el presidente optó por mantener un perfil bajo y evitar confrontaciones públicas con Washington, pese a la tensión generada por los recortes de USAID.
El presidente recalcó que, en momentos de incertidumbre global, garantizar la financiación para los Objetivos de Desarrollo Sostenible es esencial. Defendió compromisos como destinar el 0,7 % del PIB a ayuda al desarrollo y abogó por mecanismos que alivien la deuda de los países más vulnerables, así como por una fiscalidad internacional más equitativa y el acceso de las mujeres a la financiación.
La conferencia internacional ha puesto bajo el foco el impacto de los recortes presupuestarios en cooperación. Según datos presentados, la ayuda global podría sufrir una caída entre el 9 % y el 17 % en 2025, profundizando la crisis en el Sur Global. Este contexto refuerza el llamado de Sánchez a consolidar un reforzamiento multilateral efectivo para no perder los avances adquiridos en desarrollo y sostenibilidad.
Aunque Estados Unidos no asiste a la cumbre y ha reducido su contribución —en gran parte debido a los recortes de USAID— España y otros países europeos como Francia han solicitado a la UE que incremente su ayuda para compensar ese déficit.
En su discurso, Sánchez evitó mencionar la ausencia de Washington o personalizar las críticas, pero dejó claro el mensaje: “Si no garantizamos la financiación, el desarrollo sostenible será una promesa rota”, advirtió, sin entrar en confrontaciones directas.
El presidente concluyó enfatizando que el momento presente es una oportunidad para alinear esfuerzos y garantizar que la conferencia en Sevilla marque un punto de inflexión. Entre las prioridades, destacó la condonación de deuda vinculada a inversiones en educación, salud y defensa del clima, así como una reforma fiscal global que implique retos concretos para las grandes fortunas.







