La ministra de Defensa, Margarita Robles, afirmó este viernes en el Senado que es “absolutamente imposible” que algún país de la OTAN alcance una inversión militar del 5 % del PIB, al considerar que “no existe industria capaz de absorberlo”. Durante su comparecencia ante la Comisión de Defensa, Robles defendió la posición de España como la “más sincera y honesta” en este debate.
“La realidad es que no hay capacidad industrial para asumir ese nivel de gasto y tampoco hay suficiente personal cualificado ni materias primas básicas”, explicó la ministra tras casi tres horas de intervención.
Robles justificó así la decisión del Gobierno de no respaldar en la cumbre de la OTAN en La Haya el objetivo del 5 %, aunque sí reafirmó el compromiso de alcanzar este año el 2 % del PIB en gasto de defensa. Subrayó que España sigue siendo un “aliado fiable, responsable y comprometido”.
La ministra contrapuso la postura española a la de otros países que, según dijo, “en privado reconocen que no van a cumplir”. “Nosotros preferimos ser honestos con la ciudadanía y garantizar que cumpliremos los objetivos de capacidades”, afirmó, añadiendo que “no se trata solo de porcentajes”, ya que no es comparable el PIB de Estados Unidos con el de Montenegro.
Aunque respetó la soberanía de los países que se comprometan a alcanzar el 5 % en un plazo de diez años, Robles recalcó que algunas naciones ya asumen que no lo lograrán. “Hay quien dice: ‘En 2035, Dios dirá’”, ironizó.
Desde la oposición, el senador del PP Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu criticó la posición del Ejecutivo, acusando al presidente Pedro Sánchez de “desmarcarse” del compromiso formal. “¿Cuál es la realidad del compromiso de España? Si no se va a cumplir, ¿qué consecuencias prevé el Gobierno?”, preguntó, lamentando que la imagen ofrecida en La Haya haya sido “muy negativa” y “fracturada”.
Robles respondió que “no ha habido ningún acto de firma” y negó que Sánchez haya engañado a la ciudadanía. Aclaró que el compromiso de España quedó recogido en una carta remitida por el presidente al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien aceptó por escrito la propuesta española de alcanzar el 2,1 % del PIB.







