miércoles, 26 agosto,2026

Robles defiende la actuación del CNI en Ceuta y descarta que Marruecos orquestara el asalto

La ministra de Defensa, primera del Gobierno en comparecer por la crisis, atribuye la avalancha del 30 de julio a "una autogestión de individuos" y reivindica el trabajo de los servicios de inteligencia

La ministra de Defensa, Margarita Robles, compareció este martes en la Comisión de Defensa del Congreso para dar cuenta de la actuación de su departamento en la crisis migratoria de Ceuta, y lo hizo con el foco puesto en el papel de los servicios de inteligencia y en la implicación de Marruecos. En una comparecencia extraordinaria, la titular de Defensa defendió con firmeza la labor del Centro Nacional de Inteligencia y del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas en los días previos a la entrada masiva, y descartó que el Gobierno marroquí estuviera detrás del suceso. «El asalto se fundó en una autogestión de individuos», sostuvo.

La ministra afirmó que el CNI y el CIFAS realizaron la labor que les era y es exigible, y subrayó que estos organismos actúan «en todo momento, en condiciones muy difíciles y que no se pueden contar». Con ello trató de despejar una de las principales incógnitas que planeaban sobre su comparecencia: si la inteligencia española disponía de información previa sobre el salto masivo del 30 de julio, cuando cruzaron a nado desde Marruecos decenas de miles de personas. La ministra evitó, sin embargo, entrar en detalles operativos, amparándose en la naturaleza reservada del trabajo de estos servicios.

La comparecencia tuvo un valor añadido por el perfil de la ministra dentro del Gobierno. Robles ha sido la única integrante del Ejecutivo que se ha desmarcado en parte del discurso oficial sobre la avalancha, al pedir a Marruecos «no tocar» Ceuta, en una advertencia que contrastó con el tono más conciliador de otros ministros. Varios de sus compañeros de gabinete han insistido estos días en definir a Marruecos como un socio «fiable» y «leal», como hizo el ministro de Transportes, Óscar Puente, que aseguró que el Gobierno no cree que Rabat esté detrás del asalto. La tesis de la «autogestión de individuos» que defendió Robles se alinea con esa versión, que exculpa al vecino del sur de una orquestación deliberada.

La titular de Defensa abre el turno de los ocho miembros del Gobierno que pasarán esta semana por la Cámara Baja para explicar la gestión de la crisis. La ronda continuará el jueves con el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, y la de Sanidad, Mónica García, y culminará el viernes con las comparecencias del titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, el de Exteriores, José Manuel Albares, y la ministra de Migraciones, Elma Saiz. La ministra había mostrado inicialmente su disposición a comparecer también en el Senado, a petición del PP, pero acabó descartando esa opción al alegar que necesitaba más tiempo para preparar su intervención, en el marco del pulso institucional entre el Gobierno y la Cámara Alta sobre qué cámara debe fiscalizar la crisis.

La sesión se enmarca en una jornada especialmente intensa en la respuesta institucional. La comparecencia coincidió con el Consejo de Ministros que aprobó la reforma de las leyes de asilo y extranjería, la declaración de Ceuta como zona de interés para la seguridad nacional y la creación de un mando único, en el marco del arranque de curso político. El debate sobre la crisis anticipa una batalla sin cuartel entre el Gobierno y la oposición: mientras el Ejecutivo trata de proyectar una imagen de control y de defender tanto a sus servicios de inteligencia como la relación con Marruecos, el PP y Vox arrecian en sus críticas y mantienen la presión sobre la gestión de la avalancha y, en especial, sobre el futuro de los menores no acompañados. La cuestión de qué sabían los servicios de inteligencia y cuándo, en cualquier caso, seguirá marcando las próximas comparecencias, sin que Robles haya despejado del todo esa incógnita.

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LECTOR AL HABLA