El Gobierno de la República Checa ha señalado a China como responsable de una serie de ciberataques dirigidos contra una red de comunicaciones no clasificada del Ministerio de Asuntos Exteriores, iniciados en 2022. Según las autoridades checas, la campaña maliciosa fue perpetrada por el grupo de hackers Advanced Persistent Threat 31 (APT31), vinculado al Ministerio de Seguridad del Estado de China, según una investigación exhaustiva realizada por el Servicio de Información de Seguridad, la Inteligencia Militar, la Oficina de Relaciones Exteriores y la Agencia Nacional de Seguridad Cibernética e Información (NUKIB).
El ministro de Asuntos Exteriores, Jan Lipavský, convocó al embajador chino en Praga, Feng Biao, para expresar que estas acciones tienen «graves consecuencias» para las relaciones bilaterales entre ambos países. Aunque no se ha detallado qué información fue comprometida ni el alcance exacto del daño, el Ministerio confirmó que, tras detectar la intrusión, implementó un nuevo sistema de comunicaciones con mayor seguridad en 2024. La campaña, descrita como un esfuerzo prolongado de ciberespionaje, afectó infraestructuras críticas checas, especialmente durante la presidencia checa de la UE en 2022.
La Unión Europea, la OTAN y Estados Unidos han expresado su solidaridad con la República Checa, condenando enérgicamente el ataque. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, calificó el incidente como una «violación inaceptable de las normas internacionales» y advirtió que la UE está preparada para imponer sanciones a China. Por su parte, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, señaló que este ataque pone de manifiesto el creciente desafío que representan las actividades cibernéticas maliciosas provenientes de China.
La embajada china en Praga rechazó las acusaciones, calificándolas de «infundadas» y exhortando a la República Checa a abordar las cuestiones de ciberseguridad de manera «objetiva y justa».
Las autoridades checas han reiterado su compromiso de fortalecer la ciberseguridad para proteger su infraestructura crítica frente a futuras amenazas.







