lunes, 24 agosto,2026

Puente no descarta suceder a Sánchez y sitúa el relevo en el PSOE para dentro de cuatro o cinco años

El ministro de Transportes deja abierta la puerta a liderar el partido tras la próxima legislatura, en la línea de la apuesta que Pablo Iglesias hizo en marzo

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha dejado abierta la puerta a presentarse para relevar a Pedro Sánchez al frente del PSOE cuando llegue el momento de la sucesión, que a su juicio se producirá dentro de cuatro o cinco años, una vez concluida la próxima legislatura. En una entrevista el titular de Transportes evitó descartarse para ese eventual relevo, aunque matizó que no se ve como el perfil más propicio para el puesto. «No creo que yo sea ese jugador, no creo que yo tenga que jugarme la última pelota», afirmó, recurriendo a un símil baloncestístico, antes de matizar: «si me llegara, faltando dos segundos y me la tuviera que jugar, no soy de los que la pasan».

El ministro enmarcó su reflexión en un firme respaldo al actual líder. Puente subrayó que Sánchez es el mejor líder posible para el PSOE y que a los socialistas les tiene que durar, al que comparó con Michael Jordan como estrella del equipo a la que el resto debe ayudar y empujar. Se mostró además convencido de que los socialistas volverán a gobernar tras las elecciones generales de 2027. No obstante, situó el horizonte del relevo en 2031, al considerar que ese sería muy probablemente el último mandato de Sánchez por cuestiones incluso personales, tras lo cual el presidente daría un paso a un lado.

Las palabras de Puente dan la razón, con matices, a una porra que Pablo Iglesias ya lanzó meses atrás. El pasado mes de marzo, el exvicepresidente del Gobierno y exlíder de Podemos aseguró en el programa Malas Lenguas de TVE que Óscar Puente sería el relevo de Pedro Sánchez al frente del PSOE cuando este abandonara la política, y llegó a retar en directo a sus contertulios: «¿Apostamos una cena?». Aquella predicción, formulada cuando Puente ya se había consolidado como uno de los dirigentes socialistas con mayor proyección y capacidad de combate dialéctico, encaja ahora con la disposición que el propio ministro ha mostrado a asumir ese papel en el futuro.

La entrevista dejó también otras claves sobre el tablero político. Puente valoró la posibilidad de que el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, lidere el espacio a la izquierda del PSOE, y lo definió como un candidato muy de este tiempo que se ha posicionado bien en las redes y en la batalla cultural, aunque dudó de que ese salto llegue a materializarse, al advertir que hay que pasar de la teoría a la práctica. Sobre su propio futuro, descartó volver a presentarse como alcalde de Valladolid, pese a reconocer que a veces fantasea con la idea de regresar a su ciudad, y admitió que su vida ha tomado otro rumbo.

El ministro restó importancia, por último, al último choque interno del Gobierno de coalición. Preguntado por las tensiones entre el PSOE y Sumar a raíz de la prórroga de la central nuclear de Almaraz hasta 2030, muy criticada por el sector de Yolanda Díaz, Puente defendió que la apuesta del Ejecutivo por las renovables sigue siendo firme y quitó hierro al desencuentro. Sus declaraciones sobre la sucesión, en cualquier caso, alimentan un debate latente en el socialismo sobre el día después de Sánchez, un escenario que ningún dirigente había abordado hasta ahora de forma tan explícita y que Puente, sin renunciar a nada, ha situado en el horizonte de la próxima década.

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LECTOR AL HABLA