La titular del Juzgado de Instrucción número 24 de Barcelona, María Antonia Coscollola, ha procesado este lunes a tres agentes de los Mossos d’Esquadra por su presunta colaboración en la fuga del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, tras su fugaz reaparición en Barcelona el 8 de agosto de 2024, coincidiendo con la investidura del socialista Salvador Illa como president. Los procesados son los agentes Xavier Manso, Jordi Rodrigo y David Goicoechea, que quedan a un paso del juicio por un delito de omisión del deber de perseguir delitos, castigado con penas de inhabilitación de entre seis meses y dos años.
La magistrada da este paso obligada por la Audiencia Provincial de Barcelona, que el pasado 7 de julio ordenó la reapertura de la causa. Coscollola la había archivado previamente al concluir que los tres agentes no tenían la obligación de detener a Puigdemont porque no estaban de servicio en ese momento, resolución que recurrieron tanto la Fiscalía como las acusaciones populares ejercidas por Vox y Hazte Oír, esta última impulsora de la querella inicial.
En su auto, la instructora recoge el análisis de los informes de la División de Investigación Interna de los propios Mossos, con fotografías y vídeos, del que se desprende de forma indiciaria que los tres agentes actuaron de manera coordinada para evitar la detención de Puigdemont pese a la orden vigente dictada por el Tribunal Supremo. Según el reportaje fotográfico, los agentes acompañaron al expresidente para que pudiera llegar a pie hasta el escenario situado frente al Arc de Triomf, y tras bajarse de él lo escoltaron y ocultaron junto a otras personas, dándole protección y realizando actuaciones que, según la juez, «pudieron contribuir eficazmente al fin perseguido» y que requerían un concierto y una preparación previos, teniendo en cuenta que los tres están instruidos en técnicas de escolta y protección de personalidades.
El auto detalla además otras maniobras concretas atribuidas a los agentes: rodear a Puigdemont a muy corta distancia, cogerle del brazo en algún momento para avanzar entre la aglomeración de personas en lo que la resolución califica de «encapsulamiento», y permanecer junto a él durante todo el recorrido desde la calle Trafalgar hasta el Arc de Triomf. Para la instructora, cada uno de los tres habría asumido una tarea propia y complementaria dentro del conjunto de las actuaciones.
La magistrada ha trasladado ahora las actuaciones al Ministerio Fiscal y a las acusaciones personadas para que, en un plazo de diez días, presenten sus escritos de acusación, paso previo a la apertura de juicio oral. Puigdemont protagonizó aquella jornada de agosto de 2024 una aparición relámpago ante centenares de simpatientes en el paseo Lluís Companys y logró desaparecer sin ser detenido pese al amplio dispositivo policial desplegado para arrestarle.






