Paula Blasi escribió este sábado una de las páginas más brillantes del ciclismo español. La corredora de Esplugas de Llobregat se convirtió en la primera ganadora española de La Vuelta femenina tras una exhibición en el Angliru que destronó a Anna van der Breggen en la última etapa de la ronda.
La catalana, de 23 años, entró en la jornada decisiva con ocho segundos de desventaja respecto a la neerlandesa del SD Worx-Protime, que había tomado el maillot rojo la víspera tras imponerse en Les Praeres. Pero el Angliru, en su estreno como final de etapa en una gran vuelta femenina, trastocó por completo la clasificación y coronó a Blasi como la gran campeona de la edición.
La última etapa, de 132,9 kilómetros entre Pola de Laviana y la mítica cima asturiana, arrancó con el ritmo habitual de las fugas. Las hermanas Femke y Riejanne Markus se fueron pronto, junto a Liane Lippert, aunque el equipo UAE-ADQ de Blasi mantuvo el control del pelotón durante toda la jornada. Cuando el puerto decisivo empezó a empinarse, las escapadas dejaron de tener sentido.
Los primeros porcentajes del Angliru fueron eliminando corredoras. Pauline Ferrand-Prévot, una de las favoritas, cedió antes incluso de las rampas más duras. El grupo de cabeza se redujo a seis nombres: Blasi, Van der Breggen, Marion Bunel, Juliette Berthet, Petra Stiasny y Valentina Cavallar.
El golpe que cambió la carrera llegó cuando Bunel atacó en los tramos más salvajes del puerto, donde las rampas superan el 23 por ciento. Van der Breggen no pudo responder. La holandesa, que había dominado el día anterior, se hundió en cuestión de segundos. Blasi tampoco pudo seguir el ritmo inicial de Bunel, pero gestionó mejor su esfuerzo y pronto la vio volver.
Entonces fue Blasi quien tomó la iniciativa. La española se marchó sola y durante varios kilómetros lideró la carrera, rodando hacia la victoria en la general mientras Van der Breggen perdía casi 40 segundos más atrás. La persecución de Bunel y Berthet ya no inquietaba; el maillot rojo estaba en camino de cambiar de dueña.
Pero en los últimos tres kilómetros apareció Petra Stiasny. La suiza del Human Powered Health, que había mantenido un ritmo constante desde el inicio del Angliru, alcanzó a Blasi y la superó con un cambio de ritmo demoledor. Stiasny se marchó en solitario hacia la cima para firmar la segunda victoria de su carrera profesional, convirtiéndose además en la primera mujer que gana una etapa en el temido puerto asturiano.
Blasi cruzó la meta 23 segundos después de Stiasny, pero esos segundos ya no importaban. Había dado la vuelta a la clasificación en el día más duro y se había convertido en la primera española en ganar La Vuelta femenina desde que la prueba adoptó el formato WorldTour en 2015. Van der Breggen llegó quinta en la etapa, a 59 segundos de la ganadora, y perdió el liderato que había conquistado solo 24 horas antes.
En la clasificación final, Blasi terminó con 24 segundos de ventaja sobre Van der Breggen y 49 sobre Marion Bunel, que completó el podio. La vasca Usoa Ostolaza, del Laboral Kutxa, terminó cuarta en la general y octava en la etapa decisiva, siendo una de las mejores escaladoras españolas de toda la semana.
Para Blasi, el triunfo en La Vuelta cierra una primavera extraordinaria. En abril había ganado la Amstel Gold Race tras un ataque en solitario a más de 20 kilómetros de meta, su primera victoria en el circuito WorldTour. También subió al podio en la Flecha Valona. Antes, en 2025, ya había dejado muestras de su talento al colgarse el bronce en el Mundial sub-23 y el oro en el Europeo de la misma categoría.
Esta victoria supone además el primer triunfo español en una gran vuelta femenina desde que Joane Somarriba ganó la Grande Boucle en 2003. Blasi, que apenas lleva dos años en el pelotón profesional, ha pasado del anonimato al estrellato en pocos meses. El Angliru, con sus rampas imposibles y su historia de sufrimiento, le ha servido de trampolín hacia la gloria.







